Propósitos
Esa tarea es responsabilidad de los sectores que presentan una oferta electoral, que debe responder a la inquietud social generada por un clima de turbulencia que va castigando a los sectores más vulnerables. Ello es producto de confrontaciones que ponen a la política como generadora de las dificultades para crear condiciones favorables para el desarrollo nacional y el bienestar social.
De allí que se debe esperar que el mensaje electoral no se reduzca a identificar como enemigos a quienes son contendientes en las elecciones del 26 de octubre. Cuarenta años de democracia tienen un alto costo para la sociedad, que no discute el esfuerzo por sostenerla; entiende que no está allí la raíz de los problemas que no se resuelven y convierten a cada gestión de gobierno en heredera de una crisis que impide que se pueda construir un proyecto de país.
Las propuestas de reformas no encuentran anclaje y es así que a dos años de administración de La Libertad Avanza no se ha podido determinar que, por lo menos, se ha comenzado a transitar el camino de cambios que son impostergables. Los propósitos son letra muerta pese a la ley de bases, al Pacto de Mayo y a los convenios suscriptos entre la Nación y las Provincias. Los incumplimientos y las postergaciones sólo ponen de relieve que las necesidades son crecientes.
Ese panorama debe servir para definir el perfil de una campaña, que debe contener los objetivos para fortalecer los aciertos y corregir desvíos. El equilibrio de las cuentas públicas y la contención de la inflación se han convertido en propósitos compartidos entre los distintos espacios políticos pero se deben reconocer profundas disidencias respecto de cómo se alcanzan y se sostienen. Y no se resuelven por la vía de la confrontación sino del diálogo y la tolerancia frente a un pensamiento diferente.
Debe advertirse que frente a esa puja hay un complejo panorama social, en el que se observan demandas diferentes y sugieren cómo se deben ordenar las prioridades. No se trata de urgencias sino de cuestiones sustanciales para resolver en el presente situaciones que en el futuro pueden frustrar un destino que merezca ser vivido.
Los legisladores que Salta elija no deben ocupar las bancas en el Senado o en Diputados para engrosar las filas del oficialismo o de la oposición. Deben llegar para contribuir al crecimiento económico equilibrado, para eliminar las asimetrías y para hacer realidad el federalismo que sólo anida en la Constitución, esperando que los gobiernos de la Nación y de las Provincias abandonen el sostenimiento del centralismo, por acción u omisión.
Frente a ellos estarán esperando decenas de miles de adolescentes que se reunieron en la ExpoFuturo 2025, buscando la guía sobre el camino a transitar. Los alumnos de cuarto y quinto año de nivel medio están parados frente a una oferta académica en la provincia de más de mil carreras de 64 instituciones de educación superior, a la que se debe agregar la que presenta el resto del país y el mundo virtual.
La pretensión de generar igualdad de oportunidades para todos con educación inclusiva y de calidad, como se planteó en ese marco que no debe pasar inadvertido, puede fracasar si la política se queda en una carrera por el poder, en la que la falta de consensos le está quitando sentido.
Salta, 24 de septiembre de 2025