Opinión Juan Manuel Urtubey 28/04/2025

Tres Banderas

La semana pasada, mientras los argentinos y el mundo todo, despedíamos a nuestro Papa Francisco, sucedió un hecho, que en cualquier otro momento de nuestra historia hubiese causado un estrepito sin precedentes.

Sin siquiera haber iniciado el proceso electoral, el gobierno ha incorporado a su campaña nada más y nada menos que a la titular del Fondo Monetario Internacional. 

A lo largo de la lamentable historia de relación con el Fondo Monetario Internacional hemos conocido de presiones y condicionamientos que tuvieron que aceptar los equipos económicos de los gobiernos que se sometieron al control del organismo.

Lo que ha sucedido en esta oportunidad supera absolutamente todos los antecedentes tristemente conocidos. Esta vez, la titular del Fondo exhortó a los argentinos a no descarrilar la voluntad de cambio en las próximas elecciones legislativas. 

Dijo textualmente: “El país va a elecciones en octubre. Es muy importante que la voluntad de cambio no se descarrile. Hasta ahora, no vemos que ese riesgo se materialice. Pero yo le pediría a la Argentina que mantenga el rumbo”.

En la misma sintonía, el Secretario del Tesoro de Estados Unidos hizo saber que en caso de mantener el rumbo estarían dispuestos a utilizar el Fondo de Estabilización Cambiaria para ayudar a Milei.

Lo sucedido es absolutamente inadmisible, el gobierno luego de lesionar severamente la justicia social, perder la independencia económica, ahora resigna la soberanía política, entregando la conducción del proceso político argentino al Fondo Monetario. 

De esta manera el Fondo Monetario Internacional se posiciona, en los hechos, como virtual jefe de campaña del gobierno, y oficiando, a su vez, como tutor del sistema democrático argentino. 

La defección de nuestra independencia y la entrega de la soberanía nacional decidida por  el gobierno nacional deja cada vez más claro, que en las próximas elecciones los argentinos deberemos optar entre acatar las instrucciones del Fondo Monetario Internacional y votar a los candidatos del gobierno o elegir un camino de lucha por alcanzar la soberanía política, la independencia económica y la justicia social.

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