La Policía confirmó que el presunto autor del tiroteo era un joven de 22 años, exalumno del centro, quien al parecer se habría suicidado tras los disparos.
Pollicita solicitó historiales de dominio y datos migratorios para determinar posibles irregularidades en su nivel de vida y desplazamientos al exterior.
El lobista objetó la cadena de custodia de su teléfono que reveló mucha información sensible para la causa. Marcelo Martínez de Giorgi ordenó una batería de medidas de prueba.