Libertad

Opinion 30 de diciembre de 2021
“Si se llega a cerrar algo, vamos a tener una hecatombe social”. La advertencia del Ministro de Salud se ha expresado este jueves en la última resolución del COE, que apunta al cuidado de lo que se llama la nueva normalidad.
cuarentena peatonal

No sorprendió la decisión del Comité Operativo de Emergencia, que preside Juan José Esteban, de descartar más restricciones y optar por profundizar el control de las medidas vigentes. En la búsqueda del equilibrio económico y social, el manejo de un nuevo pico de contagios del coronavirus se basa en un comportamiento social de cuidado, como el uso de barbijo y el respeto al distanciamiento; también la vacunación y el mantenimiento de restricciones de actividades sociales, que deben realizarse en recintos con ventilación cruzada. Sí se hace mucho hincapié en el respeto al aforo del 70% para llevar adelante fiestas y eventos deportivos. Se exigirá esquema completo de vacunación a personas mayores de 13 años para el acceso a locales gastronómicos, casinos, salas de juego, locales bailables, gimnasios, catamaranes y a los eventos masivos.

No pareciera ser muy exigente dado el actual panorama de evolución de los contagios: en la cuadragésima semana se han cuadriplicado los casos de la variante Delta y hay 29 casos sospechosos de Omicron, según los datos aportados por el Ministro de Salud, quien también advirtió sobre el riesgo de mayor tensión del sistema sanitario. Sin embargo, el hecho que tenga una fuerte dependencia de la responsabilidad social marca una circunstancia que pone a prueba a toda la comunidad.

A la cabeza de la exhortación a participar del cumplimiento de normas básicas para mantener la nueva normalidad está el sector empresario, que debe cuidar que la actividad económica no afecte la salud pública. Por supuesto que no queda al margen cada ciudadano que no debe evadir las limitaciones cuyo control de cumplimiento debiera ser mínimo si se asumió que el cuidado es una cuestión social  ineludible.

La libertad que se permite con las disposiciones vigentes, que habilita mayores posibilidades de trabajo y de satisfacción personal de actividades cotidianas, exige más responsabilidad. Al respecto, el área de Seguridad informó que no habrá un despliegue de sus agentes en el control de las restricciones vigentes. Un policía más controlando las medidas sanitarias es un policía menos en el control del delito, describió el secretario Benjamín Cruz.

Para tomar la dimensión de las exigencias que determina la pandemia, el funcionario indicó que en más de 600 días desde que irrumpió el virus en este territorio, se efectuaron alrededor de dos millones de operativos acompañando al área de salud con la participación de efectivos policiales. Ahora es el turno de un mayor compromiso de la sociedad civil con los poderes públicos.

Por estos días, el sector empresario gastronómico y de espectáculos –como así también todo lo vinculado a la recreación- está convocado a cumplir un papel fundamental en el control del cumplimiento de las medidas vigentes. Y el ciudadano común debe hacer su aporte ajustándose a esas reglas.

Respecto de lo que está en juego, no es demasiado el esfuerzo. La libertad que debe defenderse es la que permite optar entre la salud, el trabajo, la educación o el desastre de la pérdida de vidas, la caída de la actividad económica y escuelas cerradas.

Salta, 30 de diciembre de 2021

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