Convención Constituyente

Opinion 29 de septiembre de 2021 Por Guillermo Martinelli
El Tribunal electoral entregó los diplomas a los sesenta convencionales elegidos por el pueblo de la provincia para reformar parcialmente la Constitución Provincial.
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La convención una vez reunida decide, por facultad propia, sus autoridades; dispone las comisiones que se establecen para tratar los temas a reformar y que integran los convencionales; fija los días de reuniones de los plenarios y establece toda la logística necesaria para el desempeño de los integrantes.

Con los temas a reformar, que tienen que ver con la duración de los mandatos del gobernador y su vice, intendentes, senadores, diputados, concejales, tiene mucho que esperarse de esta convención porque de verdad se puede cambiar con seriedad la matriz política institucional de la provincia. Si hablamos, por ejemplo del gobernador  y se establece que puede ejercer esa función por cuatro años y nada más o eventualmente un nuevo mandato si se deja pasar un periodo y nunca más poder postularse para los cargos de gobernador y vice, se pondría el acento en el despliegue de la plataforma política por parte de los partidos políticos y, en ese caso tendríamos no la sujeción necesariamente en la persona  candidata como factótum de ideas y ejecución en una creación de personalismos y hasta caudillismo, sino que se viraría el enfoque en las políticas que proponen con fundada seriedad los partidos, Se desplazaría la idea del personaje salvador por el valor de políticas pre diseñadas por los partidos y de acatamiento por parte de sus candidatos. Se sumaría certidumbre en el pueblo y se alejaría el manejo personalista del titular del gobierno, 

Nuestras constituciones Nacional y Provincial, disponen que los partidos políticos sean los instrumentos claves para la concreción democrática y republicana del sistema político argentino. 

El gobernador tendría su impronta para actuar pero, de ninguna manera sería la usina del iluminismo ideológico y político, naciendo y terminando con él refundaciones periódicas de la provincia. Se trata de encontrar respuestas a la provincia de calidades y duraciones valederas que permitan el crecimiento planificado y expuesto, de tal forma que los gobernadores no sean reyezuelos modernos sino ejecutores de políticas  con eslabones previsibles que se consoliden, muchas de ellas, como Políticas de Estado.

En todas las áreas sujetas a la reforma el trabajo debe ser vinculado a la idea de una modificación sustancial que proponga un mejoramiento de magnitud tal que la incertidumbre, la falta de previsión, la ausencia de control, el personalismo, el ocultamiento, el adueñamiento de los cargos sean una rémora del pasado.

Iremos desplegando lo que ocurra en la convención.

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