Apatía

Opinion 15 de julio de 2021
Se cumplió en la noche del miércoles uno de los pasos más importantes del cronograma electoral nacional y seis frentes lograron su inscripción en Salta para participar de las primarias de setiembre. Fue consecuencia de intensos procesos de negociaciones en todo el arco político y confirmó que hay un ordenamiento que se va a estrenar el 15 de agosto con los comicios provinciales.
juzgado

El movimiento dirigencial desplegado esta semana se circunscribió al conjunto de protagonistas de los sucesivos procesos electorales, que ni siquiera se corresponden con partidos políticos sino que son los que se echaron al hombro estas instituciones pero cerraron sus puertas. A partir de mañana saldrán a la calle para interesar a la ciudadanía sobre una candidatura cargada de buenas intenciones.

Es que desde este viernes y por 30 días se desarrollará la campaña electoral para la renovación legislativa provincial. Y más, también se elegirá la Convención que encarará una reforma constitucional acotada, especialmente, a modificar la extensión de mandatos. Pese a su trascendencia, la convocatoria cae en un contexto de apatía.

No es un cuadro propio; el país está atravesado por ese ánimo y ha quedado plasmado en las elecciones que ya se realizaron. El 6 de junio pasado Misiones llevó a su electorado a las urnas y concurrió el 63% del padrón. Veinte días después, algo similar ocurrió en la vecina provincia de Jujuy, cuya elección de medio tiempo tuvo una participación ciudadana del 65%.

Si bien la emergencia sanitaria está incidiendo en la actitud de la población frente a un acto que es un derecho pero también un deber cuyo incumplimiento se sanciona, no menos cierto es que la abstención es creciente. Solo para citar los dos últimos procesos electorales, el porcentaje de inasistencia es significativo.

En 2019, en elecciones en las que se eligió Gobernador, la participación de un padrón de más de un millón de electores fue del 70,23% en toda la Provincia. En la Capital, que es uno de los distritos más activos en materia política, fue del 71,39%. Ese guarismo ya mostraba la caída porque en 2017, en comicios en los que solo se elegían legisladores, la participación de los electores capitalinos fue del 75%.

Los candidatos deberán realizar una tarea de seducción muy ardua, porque no solo deben convencer que son quienes pueden resolver los problemas desde la función a la que se proponen. Algunos deben explicar quiénes son y no pocos, qué hacen en un espacio político ajeno a su historia. Y habrá quienes tengan que dar razones por las que en nombre de un  mismo proyecto militan junto a opositores.

No menos difícil será explicar la persistencia de dificultades y carencias que no empezaron con la irrupción de la pandemia; solo se agravaron. La envergadura de la crisis no distingue responsables según los sectores políticos ya que por acción u omisión, todos son partícipes de la debacle. 

Precisamente, en elecciones donde la opción por la oposición es destacada, es cuando el elector puede empoderar su voto reconstruyendo la esencia del sistema democrático.

Salta, 14 de julio de 2021

Te puede interesar