Balance

Opinion 01 de abril de 2021
En casi cien minutos, el gobernador Gustavo Sáenz hizo una rendición de cuentas de trece meses de gobierno y dejó trazadas las líneas de acción para lo que viene. El repaso lo llevó a concluir que estar al frente del Ejecutivo es una tarea muy difícil pero no dejó dudas que su perfil no es el del estratega sino el de un gran gestor.
75416-mensaje-del-gobernador-gustavo-saenz-ante-la-123-asamblea-legislativa-20210401095019

El extenso informe reunió realizaciones, trabajos en ejecución y propuestas que son guías para permanentes tramitaciones, que no se detuvieron mientras se elaboraba el mensaje que anualmente se presenta a la Asamblea Legislativa. De allí que hubo relato de compromisos que cerrarán en los próximos días.

La puntualización de lo realizado seguramente va a merecer una valuación diferente en algunos casos respecto de lo que en el terreno significan las decisiones adoptadas y sus resultados. Aunque parezca insignificante, el ordenamiento de la atención de la mayor obra social de Salta mediante la tecnología no debiera figurar como un avance porque significa decenas de personas que pasan horas en la vereda del organismo para llevar adelante un trámite. Más trascendente, el despliegue de acciones expuestas en el discurso sobre lo actuado en educación se reflejará a futuro en la pérdida de calidad de la formación del recurso humano de la Provincia.

También tuvo párrafos ambiguos como la referencia a la conectividad de la ruta provincial 7, entre Santa Victoria Oeste y Los Toldos, que fuera inaugurada como un hecho definitivo para que no haya salteños que deban volver a casa transitando por Bolivia. Sin embargo, en su informe a los legisladores, habló de la necesidad de una enorme inversión para su consolidación porque no es un camino concretado. Tampoco quedó en claro el estado del Plan Provincial “Mi Lote”, del que dijo que está en marcha. No aportó ningún dato más que lo precisado en el momento del anuncio sobre un plan de entrega de entre 10 mil y 12 mil lotes sociales con infraestructura hasta 2023. Vale como ratificación de que es una línea de acción que no se abandonará.

Fue potente su referencia al Plan Estratégico de Producción. Precisó que posee cuatro principios rectores, que se observan en acción: ser facilitador de las inversiones productivas, promover el empleo de calidad, impulsar el agregado de valor en origen y promover el desarrollo sustentable.

También fue esperanzadora su exposición sobre el Turismo, que por su condición de política de Estado, pudo tolerar el peor embate que esta actividad imprescindible para el desarrollo humano ha sufrido en todo el mundo. Allí se exhibió la capacidad de gestor que define al mandatario, al mostrar que trae a una provincia muy dependiente en materia de recursos financieros, todo lo que esté disponible para motorizar las iniciativas vinculadas a la actividad.

El Gobernador se mostró muy solvente al asegurar que conoce la Provincia, las necesidades de la gente y la dolorosa realidad que muchos atraviesan. La pandemia sigue siendo el dato sobresaliente porque se sostiene como el enemigo invisible, que se suma a los que el mandatario identificó como los que aquejan históricamente a Salta: la pobreza, el hambre, la desocupación, la inequidad, la desesperanza. Por ello en el haber inscribió el esfuerzo por alcanzar un equilibrio entre cuidar la salud de todos los salteños y proteger sus fuentes de trabajo, sus empleos, abriendo gradualmente la actividad económica. No se ha superado la negativa repercusión en el ingreso de las familias, en el empleo y en las empresas.

El extendido mensaje anual identificó a este tiempo como uno de los más difíciles de la historia pero dejó en pie la prioridad de Gustavo Sáenz: la vida y el bienestar de los salteños por sobre cualquier otra cosa y el temor de no hacer lo suficiente.

Salta, 01 de abril de 2021

Te puede interesar