Esfuerzo

Opinion 12 de enero de 2021
Lejos del relajamiento al que invita el verano, se tensa el clima pre electoral en la Provincia. La inminencia de la convocatoria a comicios provinciales, en un marco legal diferente al de la última década, obliga a los partidos y a los principales referentes de la realidad política a volcarse a una tarea de reorganización interna y de definición de estrategias para encarar el proceso de renovación legislativa.
elecciones

Importantes estructuras partidarias, más allá de la pérdida de influencia en el devenir del armado institucional en los últimos tiempos, están ocupadas en el ordenamiento de la elección de los candidatos. Aún no hay certezas respectos de la fecha de las próximas elecciones pero dos datos configuran esta tarea. El más condicionante es la suspensión de las primarias, dispuesta por la Legislatura Provincial en diciembre pasado; el segundo es que empinados voceros del Gobernador de la Provincia han anticipado que no habrá unificación con la fecha de elecciones generales nacionales.

En ese marco es que se están determinando la adecuación de las cartas orgánicas a una nueva modalidad para la determinación de las listas que se propondrán a la ciudadanía para ocupar bancas en los cuerpos deliberativos provincial y municipales. Si bien no hay un abanico variado de opciones, la trascendencia de esta definición lleva a que la dirigencia trate de no cometer un yerro cuyas consecuencias pagarán en las urnas.

Precio a la instalación de las PASO, una modalidad común era el recurso democrático de armar la nómina de candidatos a partir de internas, aunque su costo fue quitando adhesión a ese recurso. Con frecuencia, la tarea era puesta en manos de una mesa chica de referentes que salían a negociar departamento por departamento y municipio por municipio. Pareciera que esa será la forma cómo se resolverá la cuestión en estas circunstancias aunque la primera definición que se adopte es si se va en alianza y si como es de esperar, la respuesta es positiva, en cuál frente se integrarán.

No menor es la necesaria intervención del Comité de Operaciones de Emergencia que tiene la responsabilidad de determinar cuáles actividades y en qué condiciones pueden desarrollarse en una pandemia que no termina de caracterizarse. Si bien los nuevos casos  de contagios no crecen de manera intensa en la Provincia, los que se registran dan cuenta que la propagación del coronavirus es un dato de la realidad que debe tratarse con cuidado para evitar una mayor expansión. La disponibilidad de vacunas es limitada, no hay un tratamiento reconocido como efectivo y la capacidad del sistema de salud tiene un límite que, si bien hasta ahora no ha sido superado, no debe someterse a mayores exigencias. Tres supuestos casos de reinfección en el norte salteño deben ser tenidos en cuenta.

La ventaja de un COE ampliado pone a cubierto todas las actividades respecto de imponer condiciones para su desenvolvimiento. Las elecciones internas del Partido Renovador serán un buen ejercicio para habilitar protocolos al respecto. En tanto, la decisión del Partido Justicialista de recurrir a la virtualidad para la toma de decisiones de fondo, es un buen ejemplo de la vocación de la dirigencia política de preservar la integridad de procesos institucionales fundamentales para la Provincia y el país.

El perjuicio que está provocando la pandemia no debe dañar un tejido cuya reconstrucción viene ocupando los afanes de los argentinos desde 1983.

Salta, 12 de enero de 2021

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