Posicionamiento

Opinion 10 de noviembre de 2020
A pocas sesiones del cierre del período ordinario de sesiones nacional y provincial se van definiendo las prioridades para el tratamiento de proyectos; en el filtro, las iniciativas que van quedando en pie tienen que ver con el año electoral que viene. La suspensión o eliminación de las PASO se está poniendo a la cabeza y genera intensos debates. No solo la razonable inversión de recursos públicos escasos es lo que se juega; por encima de ello está el interés de los gobernantes por asegurar que la renovación legislativa no afecte su gestión.
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Arrecian las versiones y ante ese cúmulo de rumores, el gobernador Gustavo Sáenz dejó en claro en qué punto se planta para encarar las negociaciones que vienen. Es citado como uno de los mandatarios que hizo su aporte a la necesidad que tiene el Ejecutivo nacional de evitar las primarias de 2021, exponiendo su propia necesidad de hacerlo; en su caso, vale decirlo, priman las razones financieras porque el frente político provincial no exhibe un arco opositor de fuste.

Su discurso en la apertura de la Septuagésima Sexta Edición de la Exposición Anual de la Sociedad Rural Salteña fue la oportunidad que tuvo el Gobernador para ratificar posicionamientos que viene señalando en estos últimos tiempos, desde que se han comenzado a agitar las aguas del internismo que genera la cercanía de un año electoral. Se ha elevado sobre las pujas que ya se están visualizando.

Expresiones como “No me encontrarán alimentando la grieta”, “Avanzo  tendiendo puentes no construyendo muros”, son manifestaciones que ya había hecho públicas pero que son pertinentes ante las elucubraciones que vienen trascendiendo. “No soy delegado nacional de nadie”, es otra de las afirmaciones que expresó ante los referentes del campo salteño, que se reunieron ayer para dejar en marcha una actividad tradicional en esta parte del año, que tuvo que aggiornarse a las exigencias de un momento atravesado especialmente por la emergencia sanitaria. 

La ratificación que su proyecto político gira en torno de su propia concepción de la política cuando se realiza con responsabilidades de gestión, fue evidente. Y con ello se anticipó a lo que se insinúa, que es el afán por usufructuar el ejercicio del gobierno con fines electorales.  Fue categórico al indicar descreer de los sentidos de pertenencia sectorial y reivindicó su condición de salteño y gobernante, que en sí no tiene mucho sentido sin las consideraciones en las que se extendió en su discurso.

Un repaso de esas aclaraciones lleva a la conclusión que no es el responsable de los disensos del PRO, que no promoverá la profundización del debilitamiento del Frente del Todo salteño mostrándose como el hombre del gobierno nacional en Salta ni abandonará la gestión para ocuparse del ordenamiento electoral de su propia alianza. Por ahora su tarea es explicar las líneas fundamentales de las políticas públicas que sostiene.

Los problemas que afronta la Provincia son de una gravedad inusitada, partiendo de la pobreza que el Gobernador dijo que no quiere ocultar. Es la carta de presentación para tocar las puertas del poder central.

En materia de desarrollo se apoyó en el campo, pidiendo confianza pero ofreciendo seguridad jurídica y previsibilidad. Y una definición que no debe desatenderse: cuidar celosamente del ambiente en un marco de sustentabilidad sin fanatismo. 

Los tiempos políticos son de definiciones y no hay que desoírlas. 

Salta, 10 de noviembre de 2020

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