Federalismo

Opinion 30 de diciembre de 2019
Hacia el fin de la semana pasada emergió la figura del mendicante, como se desvirtuó en una apreciación intencional la capacidad de gestión del gobernador Gustavo Sáenz.
saenz plan belgrano ok

Somos lo que hacemos, suele señalar el ahora mandatario provincial y para ratificar la consigna, oficialmente se informó de un cúmulo de actividades que realizó en la sede del Gobierno Nacional.
Sin que implique un juicio de valor, vale destacar la extrema dependencia que Salta tiene de recursos que administra la Nación, tanto los coparticipables como los que deben volcarse en este territorio por tratarse de obligaciones del gobierno federal y los que se conceden a esa jurisdicción para sostener una amplia franja de discrecionalidad como resultado de un modelo de gestión hiperpresidencialista. No es un problema de esta provincia; lo padecen todas con la excepción de tres o cuatro, ubicadas en la franja central del país, que retroalimentan su posición dominante a costa de un menguado federalismo.
Como suele suceder en el inicio de los mandatos de gobierno hay nuevamente un discurso que reivindica el carácter federal del sistema democrático argentino. Aún queda como interrogante –cuando no como certeza de una nueva frustración- el destino del llamado Plan Belgrano, que proponía poner al Norte en una senda de desarrollo a partir de concretar la necesaria infraestructura. Fue un canto de sirenas, a la luz de los resultados y solo sobreviven las razones para su implementación, porque fueron tomadas de la realidad de la región.   
En el caso actual, no se sabe de una propuesta ya definida sino que se ha ratificado lo que es el cimiento de la relación Nación-Provincias. Se trata de un trabajo conjunto planteado como una de las prioridades que fijó el presidente Alberto Fernández, según comunicó el jefe de Gabinete Santiago Cafiero a los gobernadores de Salta y Catamarca, a los fines de construir sobre esa base un país sin egoísmos personales y priorizando el bien común. No hubo precisiones sino frases hechas en el acto de firma de un convenio interprovincial para definir el perfil productivo de un área geográfica que se comparte, especialmente por las características de recursos naturales.
El documento que firmaron los mandatarios de Salta y Catamarca fue en el marco de la Comisión de Límites que debe resolver definitivamente un conflicto entre ambos distritos. Están obligados a alcanzar acuerdos que brinden seguridad jurídica a las futuras inversiones, especialmente las vinculadas a la explotación minera.
Bajo el paraguas de la promoción del desarrollo sustentable de la zona se deben alcanzar compromisos para no entorpecer los proyectos de esa naturaleza. A ese fin es que se suscribió el acuerdo que prevé la creación de una Comisión Interprovincial para elaborar programas tendientes a definir líneas de crecimiento productivo, que particularmente generen impacto en el empleo formal, en provincias que tienen alto desempleo en la franja de los jóvenes.
En entramado de convenios también se ha engrosado en estos días con el que el Gobernador firmó con el Consejo Federal de Inversiones, para acceder a una línea de apoyo financiero por 45 millones de pesos para acciones de producción y también con destino al turismo y la cultura salteña. Este organismo es uno de los más emblemáticos en materia de desarrollo federal, dado que es un espacio interprovincial que tiende a reducir las desigualdades internas del país.
Nada ha cambiado en el último medio siglo en materia federal y ello al solo efecto de acotar la temporalidad de la referencia. En ese lapso se sucedieron gobiernos tanto en la Nación como en las provincias y los avances fueron de orden académico pero no prácticos. Como sea, se mantiene la decisión más que centenaria de hacer de este país una Argentina federal.
Salta, 30 de diciembre de 2019

Te puede interesar