EE.UU. designa representante en Venezuela y revelan contactos previos a la captura de Maduro con Delcy Rodríguez

La designación diplomática coincide con un informe de The Guardian que expone gestiones reservadas con Washington antes del operativo militar de enero.

El Mundo22/01/2026

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En un nuevo giro de la relación entre Washington y Caracas tras la caída de Nicolás Maduro, Estados Unidos designó a una nueva jefa de su misión diplomática para Venezuela, mientras el gobierno interino de Delcy Rodríguez avanza en una profunda reconfiguración del poder político, militar y económico del país.

En paralelo, una investigación de The Guardian reveló contactos secretos previos entre Rodríguez, su entorno y funcionarios estadounidenses, que habrían allanado el camino para la operación que derivó en la captura del exmandatario.

Según confirmó una fuente interna a la AFP, la diplomática Laura Dogu figura desde este jueves como jefa de misión de Estados Unidos para Venezuela en el sitio oficial de la embajada, cerrada desde 2019. Dogu, hasta ahora embajadora en Nicaragua —uno de los pocos aliados regionales del chavismo—, operará inicialmente desde Bogotá mientras Washington evalúa las condiciones para reabrir su sede en Caracas.

El nombramiento se inscribe en un proceso de reanudación “gradual” de los vínculos bilaterales, rotos durante el primer mandato de Trump, y se produce apenas tres semanas después de la operación militar estadounidense del 3 de enero que culminó con la captura de Maduro. Desde entonces, Delcy Rodríguez, quien asumió el poder de forma interina, impulsó acuerdos petroleros con Estados Unidos y autorizó la liberación de presos políticos, en un intento por estabilizar el país y normalizar relaciones exteriores.

Apertura petrolera y gestos políticos

En ese marco, el Parlamento venezolano dio este jueves un primer paso para reformar la Ley de Hidrocarburos, con el objetivo de abrir plenamente el sector a empresas privadas y facilitar negocios con compañías estadounidenses. El proyecto, que recibió una primera aprobación, elimina la exclusividad del Estado y la obligación de operar mediante empresas mixtas, un cambio estructural en el modelo energético venezolano.

Rodríguez confirmó además que el país ya recibió un primer giro de 300 millones de dólares por la venta de crudo gestionada a través de Estados Unidos. El presidente Donald Trump, que aseguró en Davos que su administración “controla” la comercialización del petróleo venezolano, invitó a la presidenta interina a mantener una reunión en territorio estadounidense, en una fecha aún por definir.

Reordenamiento militar

En el plano interno, Rodríguez avanzó con rapidez sobre el control de las Fuerzas Armadas. El miércoles nombró 12 nuevos comandantes regionales sobre un total de 28 zonas operativas de defensa, una señal clara de consolidación del poder tras la caída de Maduro. Días antes, había designado a un exjefe del servicio de inteligencia (Sebin) como nuevo responsable de su guardia presidencial y como director de la contrainteligencia militar (Dgcim).

Aunque el gobierno no confirmó oficialmente los decretos, el jefe del Comando Estratégico Operacional, general Domingo Hernández Lares, felicitó públicamente a los oficiales designados, mientras que el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, conserva por ahora su cargo.

Formalmente, la Constitución establece que Rodríguez debe gobernar por un máximo de seis meses y convocar a nuevas elecciones. En la práctica, sin embargo, la dirigente parece haber asumido el control pleno del Ejecutivo, con el respaldo de los principales mandos militares.

El rol previo de Delcy Rodríguez

En paralelo a estos movimientos, una investigación publicada por The Guardian arrojó nueva luz sobre los contactos secretos previos entre Delcy Rodríguez, su hermano Jorge —presidente de la Asamblea Nacional— y funcionarios estadounidenses, que habrían comenzado meses antes de la operación contra Maduro.

Según fuentes citadas por el diario británico, Rodríguez aseguró a emisarios de Estados Unidos y Qatar, a través de intermediarios, que cooperaría con la administración Trump una vez que Maduro dejara el poder, aunque sin comprometerse a colaborar activamente en su derrocamiento. “Delcy estaba comunicando que Maduro tenía que irse”, afirmó una de las fuentes, mientras otra sostuvo que la dirigente dijo estar dispuesta a “trabajar con lo que viniera después”.

De acuerdo con el reporte, estas conversaciones se intensificaron tras una llamada clave entre Trump y Maduro en noviembre, en la que el presidente estadounidense exigió la salida del líder chavista. Aunque Maduro rechazó el pedido, en Washington comenzó a ganar peso la idea de que Rodríguez representaba la mejor opción para evitar el caos tras su caída.

Horas después de la operación militar, Trump pareció confirmar esos contactos al declarar al New York Post que Rodríguez estaba “a bordo” del proceso. Ni el gobierno venezolano ni la Casa Blanca respondieron a las consultas formales del diario británico.

La Nación

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