
El Mercado San Miguel ya registra ventas para el 31 de octubre. Las familias buscan accesorios más económicos para evitar comprar disfraces completos.
Ivana Chañi
La devoción también tiene rostro de niño. Bautista Cerezo, de 11 años, llegó este domingo desde Orán caminando descalzo, en la que fue su octava peregrinación al Milagro.
Con una gorra para el sol, una botella de agua y una bolsita de pochoclos, Bautista compartió con Aries: “Estoy feliz porque estoy cerca de la iglesia. No se puede explicar, tenés que vivirlo. Es muy lindo”.

El niño camina cada año con su abuelo, su madre y su abuela, y asegura que seguirá haciéndolo: “Siempre me preparo. Les digo a todos que vengan, que lo prueben”.









