
La semana cierra con gobiernos expectantes por situaciones que tendrán fuerte impacto en el devenir del país.


Con escasa información sobre la actual situación de la principal obra social de la Provincia, se conoció la intención del Ejecutivo de producir cambios que de inmediato fueron rechazados por representantes de la masa de afiliados.
Opinión23/05/2025
A casi sesenta días de cumplirse el plazo de la intervención dispuesta en febrero, no se observa que sus objetivos se hayan alcanzado.
El Instituto Provincial de Salud de Salta fue creado por la Ley 7127, promulgada el 4 de enero de 2001. Inicialmente funcionó como Instituto Provincial del Seguro, en 1950 y bajo la sigla IPPS es una entidad autárquica con personería jurídica, autogestión administrativa, económica y financiera, que brinda un servicio que es esencial para alrededor de 270.000 afiliados que, según el Círculo Médico de Salta, representan el 70 por ciento del total de pacientes en toda la Provincia.
Sus afiliados son en su mayoría empleados públicos, que se integran de manera forzosa. De allí que conocer que el gobernador Gustavo Sáenz sostenía el propósito de limitar ese vínculo hasta el momento de la jubilación, no encontró apoyo y esa propuesta está siendo sometida a una revisión.
El rechazo fue expresado en términos severos por los dirigentes de los gremios del sector público, que no descartan medidas de fuerza si la resolución de la situación de la obra social pasa por trasladar su peso en el afiliado. Si se atiende al texto del proyecto de ley que, con la firma del gobernador, ingresó a la Legislatura pocos días después de las elecciones, no hay dudas que los afiliados no participarán en el diseño de la soluciones a la crisis que motivó que la obra social sea intervenida. Sin embargo, pagarán el costo de la solución.
Transcurridas las dos terceras partes del plazo de intervención, no hay un informe acabado de cuál es la situación y mucho menos de sus orígenes, aunque se está confirmando que el precio de los medicamentos es una de las causas y de allí que se pretenda establecer la obligación de recetar genéricos. La otra disposición es la más repudiada: el IPS no atenderá a jubilados.
A través del Decreto 108, del 25 de febrero pasado, se dispuso la intervención del Instituto, reconociendo que atraviesa un delicado estado financiero, que obligó a la Provincia a realizar un esfuerzo económico financiero extraordinario pero pese a las transferencias de recursos, no se logró superar. Al momento de la emisión del decreto la obra social había acumulado deudas, por un monto superior a los veinticinco mil millones de pesos. A esta fecha no se conoce con precisión cómo se constituyó ese pasivo. Y ese es el punto que se convirtió en la cuestión central.
Todo concurre a sospechar que no sólo el desequilibrio de las cuentas como consecuencia de una economía inestable han provocado un déficit descontrolado; tampoco se puede achacar su descalabro a una gestión deficiente. El Gobernador de la Provincia públicamente pidió a sus ministros que promuevan reuniones con las comisiones legislativas correspondientes para mejorar la iniciativa girada a la Cámara de Diputados. Gustavo Sáenz no dejó mucho margen para especular luego que declarara que se han detectado pagos indebidos a clínicas que facturaron más días que los que efectivamente se usaron en una internación, además de la realización de estudios innecesarios.
No pareciera que solo hubo descontrol. Al menos, si se atienden las palabras del mandatario hubo hechos que exigen una investigación que supere lo administrativo, objetivo de la intervención.
“Tenemos que garantizar que esta obra social no siga siendo saqueada por quienes no entienden que la salud debe estar por encima de todo”, es lo que dijo el responsable de la conducción política del Estado. Y en esa tarea se deben comprometer todos los poderes.
Salta, 23 de mayo de 2025

La semana cierra con gobiernos expectantes por situaciones que tendrán fuerte impacto en el devenir del país.

La suspensión de la aplicación de una nueva metodología para medir la inflación no sólo impactó en la conducción del INDEC.

Febrero avanza con decisiones normativas muy relevantes, aunque no todas tuvieron repercusión masiva. Una de ellas es la reglamentación del derecho de acceso a la información pública, cuestión trascendente para facilitar la participación social en la gestión pública, como un recurso para asegurar su transparencia.

Aunque no se nota, está vigente el período extraordinario de sesiones del Congreso de la Nación. Una fecha clave es la del 10 de febrero, si el oficialismo logra abrir el Senado para tratar el proyecto de modernización laboral.

El Gobierno provincial enfrenta un escenario económico y social complejo, con impacto en la agenda festiva, una temporada turística moderada y tensiones con sectores laborales.

El sistema sanitario provincial atraviesa un déficit estructural que se agravó con la atención creciente de pacientes con cobertura de obras sociales o de medicina prepaga, que ya no pueden afrontar los costos de las prestaciones privadas. Es una situación que no ocurre solo en Salta y lo ha reconocido la Unión Argentina de Salud, que salió a explicar una situación muy compleja.

La plataforma Reental vendió en tiempo récord un proyecto inmobiliario digital en San Lorenzo Chico. La operación superó los USD 1,3 millones y marcó un hito para Salta.

A través de la resolución conjunta 1/2026, los Ministerios de Economía y Defensa oficializaron la nueva escala salarial para el personal de las Fuerzas Armadas y la Policía de Establecimientos Navales.

En el marco del calendario provincial “Salta Re-Salta en Carnaval”, Campo Quijano vive hoy una de sus jornadas más emblemáticas: el Carnaval en el Viaducto El Toro.

Luego de la estrepitosa caída por goleada ante Tigre en un Monumental que despidió al equipo entre silbidos, Marcelo Gallardo tomó una decisión drástica. El "Muñeco" suspendió el descanso dominical.

Lo que debía ser una noche de celebración en la Fiesta Nacional del Mate en Paraná terminó en un escándalo viral. Durante la lectura de carteles del público, la conductora Sonia Fernández leyó un fuerte insulto dirigido al Presidente.