Corte Suprema
Ese proyecto nació con el apoyo de gobernadores de la República Argentina en el planteo de la necesidad de la construcción de una Corte Suprema de Justicia de la Nación de contenido federal. Con veinticinco miembros para que cada una de las provincias argentinas tenga incorporado un miembro dentro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
En su momento planteamos y a todas luces aparecía como desatinado esa propuesta, finalmente el gobierno nacional avanzó con su bloque en el Senado de la Nación aprobando ese proyecto pero ya no con veinticinco miembros, sino con quince. La pregunta es la siguiente: Esta idea de llevar una corte federal con integrantes de cada provincia ya no existe más, o tienen previsto disolver nueve provincias argentinas o que nueve provincias argentinas no tengan representación?
Pareciera que el argumento en el cual estuvo basado la modificación de la composición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación no tenía tanto peso como lo que se planteaba.
En una Argentina en donde provincia y también la nación restringe la participación democrática diciendo que tienen que ahorrar dinero, van a triplicar la composición de miembros de la Corte con todo lo que ello significa, más allá de lo económico que por cierto no es el tema central, es vamos a pensar que la Argentina va a salir adelante con esta historia remanida de manipulación de los otros poderes del estado. Vengo diciendo hace tiempo que la división de poderes es central para garantizar la seguridad jurídica que nuestra patria necesita para salir adelante. Lamentablemente lo que demuestra la agenda del gobierno es que el único interés es consolidar una estructura de poder para garantizar posiciones de aquellos que hoy ocupan circunstancialmente el poder. Es muy difícil construir una Argentina para todos entre todos y fundamentalmente pensando en el futuro con prácticas como éstas, obviamente todavía falta el tratamiento en la Cámara de Diputados de la Nación, esperemos que prime la cordura y que se entienda que la Argentina tiene que recuperar la senda de los acuerdos, de los diálogos pero fundamentalmente la recuperación de un contrato social que nos permita convivir en una sociedad con reglas de juego.
La modificación sistemática de las reglas de juego genera las consecuencias que hoy vivimos, un país con prácticamente un cincuenta por ciento de pobreza, un país con cien por cien de inflación, un país con serios problemas para que el que aún con trabajo registrado pueda estar arriba de la línea de pobreza. Mientras tanto, la prioridad del Gobierno es ampliar los jueces de la corte, realmente otro desatino más y ya van varios.