Opinión Juan Manuel Urtubey 30/05/2022

Amigo-enemigo

La dialéctica amigo-enemigo lamentablemente vienen ordenando a la política argentina hace muchísimo tiempo.

Cuando la Argentina vive los problemas que vivimos ahora, pensamos cuales serán nuestros enemigos. Empezamos a repasar hace unas cuantas semanas el presidente de la  Nación lanzaba la guerra contra la inflación, podemos decir que ese es nuestro enemigo.

Cuando empezamos  a explorar un poco más que es lo que nos está pasando como sociedad pensamos en la pobreza, una Argentina que está tocando el 40% de la pobreza, con niños menores de 18 años, con más del 50% de pobreza. Entonces podemos empezar a ver dónde está el origen de esa pobreza. A donde está el origen de esa pobreza, de esa inflación, que ya está proyectada en el 70%.  

Entonces, tenemos que pensar en la competitividad de nuestra producción, e la productividad, en la situación fiscal de Argentina, en el déficit que tenemos. En cuáles son las condiciones en qué podemos desarrollarnos.

Sin ir más lejos, la semana pasada se reunieron los gobernadores del Norte, en donde el reclamo más visible es la falta de gasoil que te impide trabajar en la producción, que te impide hasta salir a trabajar en tu vehículo, cuestiones muy básicas.

Estuvo el presidente de la nación en el Norte, definiendo para aquellos que estaban muy preocupados por el tema de la interna del gobierno y las diferencias con la vicepresidenta de la Nación, finalmente se zanjaron. El presidente le entregó las cartas de capitulación. Ha dicho que las diferencias con la vicepresidenta con menores, que en definitiva son cuestiones operativas, y definió cual es el verdadero enemigo. Y eso es realmente interesante, saber que la dialéctica amigo/enemigo no enfrenta la interna del gobierno. Entonces pensamos, como decíamos al principio, probablemente el enemigo sea la pobreza, la inflación, la falta de trabajo, la fuerte caiga, en términos  de lo que el ingreso de los trabajadores en la Argentina.

No, les quiero contar que el gobierno de la Nación determinó cuál es su enemigo: el enemigo declarado por el presidente, es la derecha maldita que quiere volver.

Entonces, la pregunta es, ¿nosotros podemos esperar que el problema de la inflación, la pobreza, de la falta de trabajo, del trabajo no registrado, hasta la falta de gasoil o la falta de productividad, se resuelvan? Pues habrá que esperar un tiempo, pues la prioridad de hoy del gobierno es enfrentar a lo que ellos llaman la derecha maldita. Realmente vemos, cuáles son las consecuencias de la dialéctica de amigo-enemigo en la Argentina. Hasta que eso no termine la Argentina no sale adelante.

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