El riesgo país toca su nivel más alto en un año acorralado por la tensión global y las dudas locales
La barrera de los 710 puntos básicos ha quedado atrás para el termómetro financiero argentino, marcando un registro que no se observaba desde hace exactamente doce meses. El indicador que elabora el JP Morgan volvió a mostrar signos de fatiga al sumar seis unidades en una sola rueda, acumulando un vertiginoso salto del 17% en lo que va del mes y estirando el alza anual al 24,3%.
Este deterioro en la confianza de los inversores encuentra su correlato directo en el pulso bajista de los bonos soberanos en el exterior, cuyos títulos globales recortaron hasta medio punto porcentual y encendieron luces amarillas en los despachos de la city porteña.
Detrás de esta escalada convergen frentes externos de alto voltaje y ruidos propios de la dinámica doméstica. En el plano internacional, el fantasma de la inestabilidad geopolítica volvió a sacudir los tableros globales con el crudo disparándose por encima de los 115 dólares a raíz de la escalada bélica en Medio Oriente, un fenómeno al que se sumó el repunte sistemático en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.
A este escenario hostil se le acoplan los interrogantes que los operadores empiezan a deslizar sobre el diseño financiero del Gobierno de cara a 2027, ingresando en un terreno donde la prima electoral y el humor social de la economía real comienzan a pesar tanto en la balanza como el equilibrio fiscal.
Pese al castigo sobre los títulos de deuda, el comportamiento bursátil ofreció una postal de matices disímiles durante la jornada. En Wall Street, las acciones argentinas operaron con mayoría de números verdes encabezadas por papeles financieros y agroindustriales, mientras que el índice Merval local acompañó con una mejora moderada tanto en pesos como en su medición al contado con liquidación.
En paralelo, el mercado cambiario mantuvo su propia tensión con el dólar oficial operando firme en su máximo nominal histórico, al tiempo que los dólares financieros se movieron en alza, reflejando que la pulseada económica se juega simultáneamente en los frentes cambiario, político y bursátil.
(Con información de TN)