Furiase descartó atraso cambiario para 2027 y atribuyó el salto del riesgo país a la crisis global
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, salió a despejar los fantasmas de inestabilidad de cara al próximo año y aseguró que la reciente suba del riesgo país obedece de manera exclusiva a una coyuntura internacional hiperadversa, descartando de plano cualquier episodio de volatilidad cambiaria o de tasas de interés en dos mil veintisiete. Durante su exposición en la tercera Cumbre Aseguradora Argentina, el funcionario defendió con firmeza los fundamentos macroeconómicos del plan oficial, sostuvo que los mercados castigaron de más a los activos nacionales y enfatizó que el momento actual ofrece una ventana inmejorable para la inversión.
Al caracterizar el escenario externo, Furiase advirtió sobre la presión que ejercen las tasas de interés más elevadas de Estados Unidos en décadas y el encarecimiento global de la energía y los alimentos, aunque contrastó ese panorama con el sólido desempeño de las variables domésticas.
Según su evaluación, el indicador de riesgo soberano local disocia por completo de la estabilidad cambiaria y de la competitiva performance del peso, blindado por cuatro años consecutivos de superávit primario y financiero, el saneamiento de un Banco Central que revirtió sus reservas netas negativas de 12.000 millones de dólares a un saldo positivo equivalente, y una escasa masa de pesos disponible para presionar contra el tipo de cambio en plena contienda electoral.
En esa misma línea, el funcionario ratificó que el programa financiero en dólares para el período está completamente cerrado sin necesidad de recurrir a los mercados internacionales de crédito, respaldado por una "munición" superior a los ciento veinticinco mil millones de dólares que incluye la capacidad de generación externa, instrumentos de cobertura y recursos propios del Tesoro para afrontar vencimientos sin sobresaltos.
Frente a las voces que advierten sobre un supuesto atraso cambiario, Furiase rechazó de plano esas lecturas al esgrimir un superávit comercial récord, compras oficiales acumuladas por 15.000 millones de dólares y proyecciones exportadoras impulsadas por los sectores energético y minero que apuntan a superar los cincuenta mil millones anuales hacia el cierre de la década.
Si bien reconoció que los precios de los bonos todavía incorporan una cuota de incertidumbre política en los tramos posteriores, el secretario confió en que los mercados terminarán por alinear sus expectativas con la consolidación del oficialismo. Respaldado por el fortalecimiento legislativo y el respaldo político de los gobernadores, el funcionario cerró filas en torno a una estrategia macroeconómica que, según vaticina, disipará cualquier duda sobre la sustentabilidad del rumbo financiero argentino.
(Con información de TN)