Cómo refrescar la casa sin aire acondicionado: cinco trucos simples contra el calor
Cuando el calor aprieta, mantener fresca la casa no depende únicamente del aire acondicionado. Algunos cambios simples permiten reducir el ingreso de calor y aprovechar mejor la ventilación.
Una de las claves es bajar persianas y cerrar cortinas cuando el sol pega directamente sobre las ventanas. El ENRE señala que mantener los ambientes en penumbra durante las horas de mayor radiación ayuda a evitar el sobrecalentamiento.
Cerrar durante el día, abrir cuando refresca
Las ventanas pueden permanecer cerradas mientras afuera hace más calor. Al atardecer, durante la noche o temprano por la mañana, conviene abrirlas para permitir el ingreso de aire más fresco.
Buscar ventilación cruzada
Abrir ventanas ubicadas en lados diferentes de la vivienda facilita el movimiento del aire. Si hay ventiladores, pueden utilizarse para favorecer esa corriente.
Evitar generar más calor adentro
Horno, hornallas, plancha, lavarropas y computadoras también aportan temperatura al ambiente. Cuando sea posible, conviene postergar su uso para las horas menos calurosas.
Aprovechar persianas y cortinas
Una ventana expuesta directamente al sol puede convertirse en una importante fuente de calor. Cortinas, persianas y protección solar ayudan a disminuir ese efecto.
Usar estratégicamente el ventilador
No enfría el aire como un acondicionador, pero mejora la circulación y la sensación térmica. Los ventiladores de techo y de pie consumen además considerablemente menos energía que un equipo de aire acondicionado.