El represor Christian Von Wernich reclama un permiso para ver al Papa
A casi dos décadas de haber recibido una condena histórica por su participación directa en crímenes aberrantes, el ex capellán de la Policía Bonaerense Christian von Wernich volvió a ocupar el centro de la escena al solicitar un permiso especial para encontrarse con el papa León XIV durante la próxima visita que el pontífice realizará a la cárcel de Villa Devoto.
A sus 89 años y alojado en la Unidad 34 de Campo de Mayo, donde cumple su pena de reclusión perpetua, el presbítero envió una misiva formal dirigida al obispo de 9 de Julio, Monseñor Ariel Torrado Mosconi, para rogarle su intervención directa ante la justicia federal y así lograr un traslado temporal que le permita participar del encuentro religioso.
El pedido reaviva la memoria de uno de los capítulos más oscuros del terrorismo de Estado en la Argentina, juzgado y condenado en 2007 por su responsabilidad en múltiples homicidios, privaciones ilegales de la libertad y sesiones de tortura cometidas en centros clandestinos como el Circuito Camps.
Durante aquel histórico proceso oral, numerosos testigos y sobrevivientes —entre ellos el fallecido periodista Jacobo Timerman— detallaron cómo el religioso utilizaba su investidura para presionar a los detenidos, justificar los tormentos bajo consignas ideológicas y participar activamente en operativos que culminaron en ejecuciones sumarias.
En su solicitud, el represor apeló a su avanzada edad y a su condición de salud para justificar un traslado que, según argumenta, representaría un bálsamo espiritual en el tramo final de su vida, una pretensión que ahora deberá ser evaluada por los tribunales competentes en medio del repudio generalizado de los organismos de derechos humanos.
(Con información de Infobae)