Más de 180 mil bolivianos viven en Salta: una comunidad marcada por el trabajo y el nacionalismo
Más de 180 mil bolivianos viven en la provincia de Salta, según estimó Gabriel Arias, coordinador de la colectividad boliviana. De ese total, más de 85 mil residen en la capital.
En Pelo y Barba, por Aries, Arias definió a la comunidad como “bastante unida” y remarcó que su identidad está atravesada por la cultura del trabajo, el ahorro y un fuerte nacionalismo.
Una comunidad con fuerte presencia en Salta
El referente explicó que la colectividad tiene una presencia consolidada en distintos puntos de la provincia, especialmente en zonas vinculadas con la agricultura, el comercio y la producción.
“En Capital somos más de 85 mil y en toda la provincia hay más de 180 mil”, señaló. También mencionó localidades donde la presencia boliviana es especialmente significativa y sostuvo que muchos migrantes se insertaron en actividades como la horticultura, los mercados, la construcción y la fabricación de ladrillos.
Arias vinculó esa identidad con una cultura basada en “trabajar, trabajar y ahorrar”, y aseguró que muchas familias lograron construir sus casas y desarrollar emprendimientos propios a partir de ese esfuerzo.
El nacionalismo como parte de la identidad
Durante la entrevista, Arias también describió el modo en que Bolivia vive su independencia y el fuerte respeto por los símbolos patrios.
Explicó que las actividades por el 6 de agosto se extienden durante varios días y que en muchas escuelas no hay clases durante la celebración. Además, recordó que el servicio militar continúa siendo obligatorio para los varones y que uno de sus ejes principales es la formación patriótica.
Según relató, esa experiencia busca inculcar el amor por la bandera, la patria y los valores familiares. Para Arias, ese componente nacionalista forma parte central de la identidad boliviana.
Una fiesta que superó las expectativas
La celebración por los 201 años de la independencia de Bolivia comenzó con la tradicional Serenata a Bolivia, una actividad que se realiza desde hace más de 25 años.
El festejo en el Dino Saluzzi incluyó danzas típicas, música en vivo y más de 30 puestos gastronómicos. La convocatoria fue tan importante que, por momentos, debieron cerrar las puertas porque el espacio había alcanzado su capacidad máxima.
“Hubo momentos en los que no cabía un alfiler más”, contó Arias, quien destacó que la jornada se extendió hasta la medianoche y superó las expectativas de la organización.