La Caldera: fue a hacer un delivery, vivió un calvario y ahora teme por la domiciliaria del acusado
Mariela Carabajal denunció que el hombre al que acusa de haberla secuestrado, abusado sexualmente y amenazado recibió prisión domiciliaria, una decisión que, según afirmó, la dejó nuevamente expuesta y con miedo por su seguridad y la de su hija.
La mujer relató en N&N por Aries que el hecho ocurrió en febrero de 2025 en La Caldera, cuando trabajaba realizando entregas para un negocio familiar. Según su testimonio, el acusado se habría hecho pasar por una mujer para citarla, la habría interceptado con un cuchillo y privado de su libertad durante aproximadamente dos horas.
“Me siento abandonada por la Justicia”, sostuvo.
El relato de la denuncia
Carabajal aseguró que su familia logró encontrarla durante la madrugada y que el acusado fue detenido en ese momento.
De acuerdo con su versión, la Policía habría secuestrado tres teléfonos celulares: uno personal, otro utilizado presuntamente para contactarla bajo una identidad falsa y el teléfono de ella.
También afirmó que, durante el episodio, el hombre se habría presentado como sicario y habría mencionado el caso de Jessica Gutiérrez, la mujer desaparecida en La Caldera.
Cuestionamientos a la atención inicial
La denunciante aseguró que, tras ser rescatada, no recibió de inmediato la asistencia médica y judicial que correspondía para una denuncia de abuso sexual.
Según relató, recién una semana después, con la intervención de una abogada particular, pudo realizarse estudios, pericias y otras medidas vinculadas con la causa.
Carabajal también cuestionó el desempeño de la fiscalía y sostuvo que no se sintió acompañada durante el proceso.
Prisión domiciliaria y temor
La principal preocupación surgió luego de que una jueza otorgara la prisión domiciliaria al acusado.
Carabajal aseguró que la medida fue concedida sin tobillera electrónica y que no recibió una notificación formal con los detalles del domicilio fijado ni de los controles previstos.
“El sabe dónde vivo, sabe que tengo una hija y yo no sé dónde vive él”, expresó.
También relató que abandonó su trabajo debido al miedo y a las dificultades para salir de su casa después del episodio.
“La libertad de él es la prisión de Mariela”
Nilsa Ruiz, tía de la denunciante, acompañó el reclamo y resumió el impacto de la medida sobre la familia.
“La libertad de él es la prisión de Mariela”, planteó, al advertir que la mujer atraviesa ataques de ansiedad y teme circular sola.
La familia reclama que se revise la prisión domiciliaria, que se dispongan mecanismos de control y que se garantice protección para la denunciante y su hija.