Biella fue el único diputado salteño que no apoyó “el blindaje” a Adorni en el Congreso
La Cámara de Diputados de la Nación volvió a convertirse este martes en escenario de una fuerte disputa política en torno a la figura del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el marco de un nuevo intento de la oposición por avanzar con una interpelación y una moción de censura vinculadas a su declaración patrimonial. Sin embargo, la iniciativa fue nuevamente bloqueada por el oficialismo.
En ese contexto, el diputado nacional Bernardo Biella tomó posición a favor del tratamiento del proyecto y cuestionó con dureza la situación del funcionario. Además, se destacó que el legislador salteño fue el único de los siete representantes de la provincia en la Cámara Baja que no se plegó al esquema para sostener políticamente al jefe de Gabinete.
“Hay que asistir a la sesión de interpelación y moción de censura por razones muy sencillas. Hoy el jefe de Gabinete se sigue hundiendo cada día más en su gran mentira”, expresó en N&N Biella.
El diputado sostuvo que las dudas en torno a la declaración patrimonial del funcionario no solo tienen impacto político individual, sino también institucional. “No solamente le hace mal a su partido, sino que le hace mal a la República Argentina. Después del presidente, es quizás la persona más importante del Gobierno”, señaló.
En esa línea, remarcó que el jefe de Gabinete tiene competencias clave en la administración de recursos del Estado, especialmente en la reasignación de partidas presupuestarias, lo que —según advirtió— exige transparencia y responsabilidad en el cargo.
“Esto en manos de una persona que no es honesta es algo muy peligroso”, afirmó.
Biella consideró además que el funcionario debería dar un paso al costado. “Ya que no tiene la grandeza de hacerlo, es necesario avanzar con la interpelación y la moción de censura”, sostuvo.
El legislador también hizo referencia al avance judicial del caso, aunque advirtió sobre los tiempos de la Justicia. “A veces la Justicia es lerda”, expresó.
Finalmente, concluyó señalando que la situación genera preocupación tanto en el plano institucional como político, incluso dentro del propio espacio del funcionario.