Agro y biotecnología: el Gobierno simplificó criterios para analizar patentes
El Gobierno nacional simplificó el procedimiento para actualizar criterios técnicos vinculados al patentamiento de materia viva y sustancias naturales, un tema sensible para sectores relacionados con el agro, la biotecnología, las semillas y la innovación productiva.
La medida fue publicada este jueves en el Boletín Oficial a través de la Resolución Conjunta 1/2026, firmada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca y la Secretaría de Coordinación de Producción, que ejerce competencias de Industria.
Qué cambia con la resolución
La norma derogó una resolución conjunta del año 2001 que había creado un grupo de trabajo permanente para elaborar criterios sobre la patentabilidad de materia viva y sustancias naturales. Ese esquema incluía la intervención de organismos como el INPI, INASE, SENASA e INTA.
Según el texto oficial, ese procedimiento sumaba una instancia adicional de validación administrativa y dificultaba la actualización de las directrices técnicas frente a cambios científicos, tecnológicos y jurídicos.
Con la nueva resolución, el INPI recupera mayor margen para revisar y actualizar sus directrices técnicas de examen de patentes dentro de sus propias competencias.
Por qué importa para el agro y la innovación
Aunque se trata de una medida técnica, puede tener impacto en empresas, investigadores, laboratorios, desarrollos biotecnológicos y actores del sector agropecuario. En provincias productivas como Salta, el cambio puede interesar a quienes trabajan con semillas, genética, investigación aplicada, bioinsumos y tecnología vinculada a la producción.
La resolución no crea una nueva patente automática ni modifica por sí sola la Ley de Patentes. Lo que hace es quitar un paso burocrático para que los criterios técnicos puedan actualizarse con mayor agilidad.
Qué organismos fueron notificados
La medida ordena notificar al INPI, al Instituto Nacional de Semillas, al SENASA y al INTA, todos organismos vinculados al control, regulación e innovación productiva.
El cambio rige desde su publicación en el Boletín Oficial y apunta a un esquema más flexible para analizar solicitudes de patentes en sectores donde la ciencia y la tecnología avanzan con rapidez.