Advierten que la pobreza infantil genera desigualdades difíciles de revertir en la escuela
El impacto de la pobreza en la infancia no se limita a lo económico, sino que genera desigualdades profundas en el desarrollo social y educativo que pueden marcar el futuro de niños y adolescentes.
La investigadora Ianina Tuñón advirtió que situaciones como no tener amigos, no celebrar cumpleaños o carecer de vida social afectan directamente el desarrollo y generan consecuencias a largo plazo.
La coordinadora del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia explicó que estas condiciones impactan en el presente, pero también condicionan el recorrido educativo de los chicos. “Llegan al sistema escolar con desigualdades de origen muy difíciles de compensar”, señaló.
La especialista remarcó que el sistema educativo presenta altos niveles de segmentación, donde los niños más vulnerables acceden a una educación de menor calidad, sin herramientas suficientes para revertir esas brechas.
En ese sentido, sostuvo que el país carece de políticas sostenidas de inversión en la infancia, especialmente en los sectores más pobres, lo que profundiza la desigualdad estructural.
“No es que no se puedan compensar esas desigualdades, pero es difícil en un contexto donde no se invierte cuando se debe”, explicó.
Además, subrayó que los niños deben ser entendidos como sujetos de derecho, y no como una responsabilidad exclusiva de sus familias.
“Los chicos no son un bien privado, son ciudadanos, y todos tenemos responsabilidad en garantizar sus derechos”, afirmó.
Finalmente, insistió en la necesidad de un compromiso social más amplio, donde no solo el Estado, sino también la comunidad, actúen ante situaciones de vulneración de derechos.