Economista advirtió que la crisis empuja a dietas más baratas y menos nutritivas
En contextos de crisis económica, los hogares suelen aplicar distintas estrategias para sostener el consumo básico. Así lo explicó el economista Jorge Paz al analizar el impacto de la inflación en la vida cotidiana de las familias.
Según explicó el especialista en el programa Qué Domingo por Aries, cuando el ingreso pierde poder adquisitivo las familias comienzan primero a recortar gastos en rubros que no son esenciales.
Paz, doctor en Economía y magíster en Demografía Social, señaló que el ajuste suele empezar en consumos como indumentaria, recreación o transporte, mientras se intenta mantener la alimentación.
Cómo cambia la dieta
Con el tiempo, sin embargo, el impacto también llega a la mesa familiar.
El economista explicó que en una primera etapa las familias no reducen la cantidad de comida, sino la calidad de la dieta.
“Lo primero que ocurre es que se buscan alimentos más baratos. Eso generalmente implica dietas con más hidratos de carbono y menos proteínas o nutrientes”, explicó.
Este tipo de cambios permite sostener la sensación de saciedad, aunque con menor valor nutricional.
Cuando la crisis se profundiza
En situaciones más críticas aparece un segundo nivel de ajuste.
“Cuando el ingreso sigue cayendo, algunas familias comienzan a saltear comidas o reorganizar quiénes comen más dentro del hogar”, explicó.
En esos casos, indicó, suele priorizarse a quienes trabajan o realizan actividades que demandan mayor gasto energético.
Paz advirtió que estos procesos forman parte de lo que se conoce como deterioro de la seguridad alimentaria, un fenómeno que suele crecer en contextos de crisis económica prolongada.