Opinión Guillermo Martinelli 13/09/2023

Fallo en Nueva York

Unos días atrás, una jueza de primera instancia con sede en Nueva York emitió un fallo en el que estableció que las partes en litigio deben presentar una propuesta consistente con la sentencia, esto es que las partes, el Fondo Buitre y el Estado Nacional deben acordar una cifra como consecuencia de la expropiación que el Estado Argentino hizo de YPF en el año 2012.

Sobre el fallo debemos decir varias cosas. En primer lugar, que es el resultado de la venta que el presidente Menem hizo de YPF en la década del 90; que distintos grupos económicos compraron  en porcentajes diferentes, de tal manera que el reclamo en Nueva York es por porcentajes que sumados ascienden al 26.63% del total y no al 100 % del capital accionario. No existe  en la sentencia cifra que condene a la Argentina y menos aún de 16.000 millones de dólares, cifra que especulan los medios informativos que tiene un claro mensaje opositor al Estado y Gobierno Nacional. 

Los fondos Buitres que adquirieron las acciones de los antiguos dueños nunca fueron beneficiados con una sentencia por esa suma que enarbolan los medios, más aún si hoy hubiera que pagar tomando como base esos meneados 16.000 millones los fondos Buitres tendrían derecho a solo 4.200 millones de dólares. 

La sentencia -reitero- no condena a cifra alguna sino que ordena que las partes establezcan un monto en favor de los fondos Buitres. La sentencia como dije, es de primera instancia por lo que, al igual que en nuestro país y como casi en todo el mundo será revisada por vía de apelación, por una Cámara de Apelaciones y además se puede llegar a la Corte Suprema de EEUU, es decir que el fallo no está firme. Hay un largo camino para recorrer.

Es lamentable que algunos connacionales se alegren de la condena  al país y hagan de esa condena un elemento de uso electoral en su beneficio como lo especulan Bullrich y Milei demostrando nuevamente qué poco aprecio se tiene por la nación y que enseñoreados se presentan como arietes en contra de los intereses de los argentinos, aunque se disfracen con posturas superadoras.

Hay una campaña ya no solo en contra de partidos en carrera para las elecciones presidenciales sino que trasvasaron el límite y se solazan y alían con los que condenan a nuestro país. Qué nos pasaría si ellos ganaran las elecciones: en este solo rubro, el de la energía, perderíamos YPF, Vaca Muerta y derechos sobre el Litio, para solo citar los más emblemáticos.

Defender nuestro país es la consigna diaria porque nuestra historia lamentablemente se encuentra plagada de gente que no lo quiere, que se encolumna  con los entregadores de nuestro patrimonio. No nos sumemos a ellos. 

Te puede interesar

Vigilancia

La afectación de unas 200 hectáreas de bosque nativo en Cafayate nuevamente llama la atención sobre la cuestión ambiental. Por sus efectos exige de la sociedad una actitud vigilante y de demanda de cuidados a los poderes públicos.

Los equipos se construyen, los sentimientos nos unen

Cada vez que juega nuestra Selección sucede algo extraordinario: durante noventa minutos desaparecen las diferencias y todos empujamos para el mismo lado.

La afrenta de Milei y Adorni al General Belgrano

La historia argentina es un relato implacable de ingratitud hacia sus fundadores, pero el ensañamiento con Manuel Belgrano roza la tragedia patria. 

En la Argentina de las asimetrías quien recauda no es quien sostiene

En la Argentina de las asimetrías, el Estado nacional concentra la recaudación y la disposición de los recursos, mientras que las provincias sostienen día a día los servicios básicos: la educación, la salud, la seguridad y la justicia. 

Madurez

La que comienza hoy será una semana en que parte de la atención estará centrada en el Congreso, en la gira que realizará por el exterior el Presidente de la Nación y en la agenda del Gobernador de la Provincia, que profundiza sus reclamos al Gobierno de La Libertad Avanza. 

Belgrano, la bandera y el combustible de la esperanza

De abril a agosto, dicen los profes, las efemérides marcan el pulso del calendario escolar que en definitiva es el calendario que organiza la vida de la sociedad argentina.