El derrumbe de casas, edificios, puentes y centros religiosos hace temer un gran número de víctimas, en un país muy afectado por un conflicto interno que empezó con el golpe de Estado de 2021.
El epicentro se ubicó cerca de Mandalay, la segunda ciudad birmana con más de un millón de habitantes. No hay aún informes de víctimas, aunque 43 trabajadores están desaparecidos.
El lobista objetó la cadena de custodia de su teléfono que reveló mucha información sensible para la causa. Marcelo Martínez de Giorgi ordenó una batería de medidas de prueba.