Entre Ríos: El triunfo de Juntos deja como favorito para 2023 a Frigerio y profundiza la crisis del peronismo

Política 15 de noviembre de 2021
El primer candidato de la lista de Juntos por el Cambio fue el gran ganador y obtuvo más del 54% de los votos. El Frente de Todos, con Enrique Cresto como principal postulante, terminó segundo con el 31,53 por ciento
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“Veni, vidi, vici” (Vine, vi y vencí). La frase atribuida a Julio César sirve a la perfección para sintetizar lo que hizo Rogelio Frigerio en Entre Ríos. En su primera experiencia como candidato le propinó al justicialismo una de las derrotas más aplastantes desde la recuperación de la democracia. Esto lo consagró como el líder natural de la oposición. Y como número puesto para pelear la gobernación en 2023.

Del otro lado parecen no caer en lo que ha ocurrido. Ni en cuáles pueden ser las repercusiones. El gobernador Gustavo Bordet había minimizado lo acontecido en las primarias de septiembre, negando el golpe en las urnas al asegurar: “La elección será en noviembre”. Cuando este domingo se conocieron los resultados, volvió a fugar hacia adelante: “No hay que dramatizar. Se eligieron diputados, no cargos ejecutivos o provinciales” soltó rodeado de los integrantes de la lista derrotada.

Bordet no tiene reelección en 2023. Y la consecuencia de los resultados electorales de este 2021 es que Enrique Cresto, que encabezó la boleta a diputados nacionales, quedó muy golpeado y atrapado en la crítica de la interna justicialista. Los otros dos postulantes cantados son la actual vice, Laura Stratta, y el intendente de Paraná, Adán Bahl, que se mantienen expectantes ante el escenario complejo que se presenta para el justicialismo.

El PJ viene gobernando Entre Ríos desde 2003. Y en algunas áreas de la administración ya se siente el desgaste. Bordet adelantó que renovará su gabinete. Pero no anticipó quien seguirá y quien no.

Mientras, el Gobernador envió un mensaje a Alberto Fernández. Sigue estando de su lado, pase lo que pase a partir de este lunes con el Frente forjado en 2019 y que el mandatario nacional sostiene junto a Cristina Fernández y Sergio Massa. “Vamos a estar dándole todo el apoyo al Presidente para poder encarar y solucionar estos problemas de la Argentina y encaminarnos hacia un país que es el que todos queremos. Viene una etapa de mucho trabajo”, sentenció Bordet.

Barajar y dar de nuevo

Si bien las fuerzas mayoritarias conservaron las bancas que arriesgaban (tres por el lado de Juntos, dos por el del Frente de Todos), la distancia es algo pocas veces visto: la oposición le sacó 182 mil votos de diferencia al peronismo en un padrón de algo más de un millón de votos donde votaron 828 mil personas.

En la experiencia reciente de la oposición hay dos antecedentes de oportunidades similares que dejaron pasar. En 2009 y en 2017, el peronismo fue derrotado en las legislativas nacionales. Pero dos años después, 2011 y 2019, los candidatos del PJ, Sergio Urribarri y Gustavo Bordet respectivamente, fueron reelectos por guarismos históricos: 54 y 57% en cada caso.

Para evitar que esto vuelva a ocurrir, Frigerio decidió marcarle la cancha de inmediato al actual mandatario. “A partir del lunes (por hoy) (vamos a) trabajar por los problemas que le quitan el sueño a los entrerrianos”, dijo al subirse al palco de la victoria en la noche del domingo.

En su entorno afirman que la intención es obligar a que el Gobierno provincial ponga en agenda común con la oposición temas institucionales pendientes, como el rojo previsional o la cobertura de tres lugares en el Superior Tribunal de Justicia. “Pero ojo: no queremos cogestionar”, aclaran. Quieren participar de las resoluciones, pero no afrontar costos que, asumen, deben cargarse en la cuenta de Bordet.

A Frigerio le quedarán para cuando vuelva de sus minivacaciones varias tareas pendientes. El próximo desafío electoral está a la vuelta de la esquina. Y el radicalismo también quiere su parte. Pedro Galimberti, intendente de la localidad de Chajarí y tercero en la lista que encabezó el ex ministro, no deja de lado sus intenciones de disputar la gobernación. Además, se anticipa una diáspora de dirigentes peronistas que buscarán treparse al carro ganador a como dé lugar. El desafío para el liderazgo de Frigerio será encastrar lo nuevo sin desordenar lo que ya tiene.

Infobae

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