
Endeudamiento
El panorama actual es preocupante, según ha expuesto el ministro de Economía y Servicios Públicos, Roberto Dib Ashur. La caída de la actividad económica se manifiesta en una baja de la recaudación que se extiende en el tiempo, otro factor relevante. La parálisis de la actividad de los distintos sectores acumula siete meses consecutivos y las perspectivas no son promisorias. El propio ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, advirtió que el primer cuatrimestre será complicado.
Las decisiones adoptadas por la cartera de Hacienda han tenido hasta ahora un fuerte impacto en la Provincia y según el informe oficial los sectores más afectados son el comercio, la construcción y la industria. Hay algunos sectores que muestran crecimiento; es el caso de energía, minería y parte del agro, que generan menos empleo que los rubros que hoy atraviesan mayores dificultades.
Allí se profundiza la crisis social porque los hogares ven notoriamente afectados sus ingresos y con ello, incluso, deben recurrir al endeudamiento para pagar las facturas de servicios y adquirir alimentos. Se conoce que uno de los problemas de la economía es precisamente el acelerado crecimiento de los incumplimientos en el pago de créditos, que ya se reflejó en el balance de algunos bancos. La situación repercute directamente en el nivel de consumo y, en consecuencia, en la recaudación impositiva.
“Cuando hay menos ventas, hay menos IVA a nivel nacional y menos Ingresos Brutos a nivel provincial”, precisó el ministro Dib Ashur. Una reducción en la recaudación entre 5.000 y 6.000 millones de pesos por mes, que se suma a casi 500 mil millones anuales menos de coparticipación y a otros 300 mil millones abajo en transferencias no automáticas, son datos que describen el complejo cuadro que debe manejar el Ejecutivo provincial para mantener el equilibrio fiscal y prestar servicios esenciales -como salud, educación y seguridad-, que tienen una creciente demanda.
La estrategia planteada para enfrentar la situación es un camino que cuenta con el apoyo del gobierno nacional, que debe garantizar algunas decisiones que se adopten desde las provincias. Es la que ha llevado a que, esta semana, el gobernador Gustavo Sáenz partícipe de una serie de reuniones en Estados Unidos, para incentivar inversiones en minería y que el ministro de Economía avance en reuniones con organismos multilaterales de crédito, que ya están financiando algunas obras y programas de desarrollo tecnológico.
Con ese propósito es que el titular de la cartera provincial de Economía se reunirá con los referentes del Banco Interamericano de Desarrollo, organismo que reunirá desde el jueves en Asunción del Paraguay, a ministros de economía, finanzas y gobernadores de bancos centrales, para debatir prioridades de desarrollo, inversión y crecimiento sostenible para América Latina, con el propósito de aportar financiamiento. Salta elevará sus proyectos a la representación Argentina, para canalizar su necesidad de lograr fondos para emprendimientos esenciales.
El endeudamiento es la salida que le está quedando a las provincias argentinas. En sí mismo no es inconveniente, en tanto haya objetivos claramente expuestos y un control estricto que los recursos se aplican en ellos.
Una sociedad alerta y participativa evitará que luego -como reconociera el Gobernador en su discurso ante la Asamblea Legislativa- se pague una deuda por obras que solamente fueron carteles porque nunca se ejecutaron. Y tampoco se investigaron.
Salta, 09 de marzo de 2026







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