
Tensión

Sendas exposiciones sobre el estado de la Nación, la Provincia y del principal municipio salteño desviaron la atención que debía centrarse en la evaluación de la gestión y los anuncios sobre el año que transcurre y la focalizaron en la confrontación entre sectores políticos. El último discurso de la jornada-que fue el presidencial- fue el más virulento y el menos sustancioso porque discurrió entre insultos a la oposición y congratulaciones a los miembros de su equipo de trabajo.
Escasearon los anuncios aunque deben capitalizarse el que anticipa un voluminoso paquete de reformas que cada ministerio llevará adelante, pero sobre el que no dio ninguna precisión. El presidente Javier Milei sólo fue contundente al afirmar que "La malaria se terminó", expresión que puede haber concurrido a fortalecer la expectativa con la que la ciudadanía acompaña su administración.
Más prolijo y ordenado fue el mensaje del intendente Emiliano Durand, que empedró el camino para un eventual retorno político de su antecesora. También comunicó los logros de su gestión en materia de obras y atención de demandas sociales, de trabajo y seguridad y ratificó los ejes de la tarea programada para este año, en la que se destaca la inversión de obras de conectividad. Los accesos a la ciudad se llevarán buena parte del presupuesto, sin abandonar la construcción de cordón cuneta en amplias zonas de la ciudad, como promesa que el paso siguiente es la pavimentación de sus calles.
El jefe del gobierno municipal, sobre el cierre de su alocución, abandonó su parsimonia para dejar la pelota en el campo de la oposición. A sabiendas que el que comenzó el primer día de marzo será un año parlamentario de fuerte tenor confrontativo, por el crecimiento de una oposición que buscará tomar la conducción política capitalina, le planteó el desafío de conseguir 700 mil millones de pesos para llevar adelante un plan hídrico para que la ciudad deje de inundarse. Compartiendo el signo político del gobierno nacional, al bloque de La Libertad Avanza le debiera ser posible conseguir el financiamiento, es el cuadro de situación con el que el intendente se plantó frente a los libertarios salteños.
El gobernador Gustavo Sáenz también espera que sus opositores profundicen la puja, que no es ideológica sino de disputa de poder. Y movió la primera ficha del año legislativo al declarar la necesidad de una Argentina federal. En ese marco es que invitó a los legisladores y referentes de todos los signos políticos y representantes de la Sociedad Civil, a trabajar de manera conjunta por los intereses de la provincia. Es una convocatoria reiterada porque no abandona su propósito de convertir a Salta en un movimiento que, bajo su liderazgo, construya su destino. Y así lo reconoció al destacar que es la séptima vez consecutiva que llega a la Legislatura con el pedido que dejen la soberbia y se sumen a la pelea por los derechos de los salteños. En ese lapso, contabilizó logros obtenidos por su gestión pero también retrocesos, al punto que sólo en el último año la provincia perdió más de 436 mil millones de pesos de coparticipación y se paralizaron obras nacionales
En su informe a la Asamblea Legislativa se notó que su esfuerzo por justificar el acompañamiento al Gobierno Nacional, dándole herramientas para facilitar su gestión, no está rindiendo frutos. Peor aún, ante sus ojos crece una oposición que no le da tregua.
Lo que se vio este domingo de alto voltaje institucional es que la política trazó líneas paralelas que, si se tocan, será en el infinito. Urge que la participación social las acerque, marcando los puntos de intersección que demanda la convivencia democrática.
Salta, 02 de marzo de 2026












