
Aspiración

El mandatario hizo un balance de gestión que excedió el ejercicio fiscal a punto de cerrar y se trasladó a 2019, cuando desembarcó en el Ejecutivo provincial. No agregó demasiado a lo que siempre marcó respecto de las dificultades que tuvo que enfrentar y que lo llevó a la conclusión de que gobernar “no es fácil y menos en épocas de crisis”, que son las de sus seis años de gobierno. Todo el pueblo salteño las viene padeciendo.
Para encarar lo que resto de su segundo mandato, armó un nuevo gabinete, dando un amplio espacio al interior de la provincia, que encontró en el Ministerio de Gobierno el ámbito propicio, desde el que se dará respuestas a intendentes y legisladores, según el propio mandatario. Sin embargo, los resortes claves para avanzar en su proyecto quedaron en manos expertas, especialmente en materia de negocios.
La incorporación de Ignacio Lupión, como ministro de la Producción y de Gustavo Carrizo, en la Secretaría de Minería, dan cuenta que privilegió su demostrada capacidad como ejecutivos “rápidos y efectivos” según destaca los antecedentes de ambos funcionarios. Lupión viene de presidir Salta Forestal, tiene formación en negocios en la Universidad Austral. Médico veterinario, presidió también la Sociedad Rural y en su actividad privada exhibe su condición de socio de uno de los principales emprendimientos de desarrollo inmobiliario. Por su parte, Carrizo es uno de los funcionarios por el que más apego mostró Gustavo Sáenz para manejar áreas complejas, por diversas viviendas. Era el senador por Capital que completó el mandato del actual intendente Emiliano Durand y se demoró en ocupar la banca porque debía dejar en orden el Instituto de la Vivienda, cuya presidencia ocupó por largo tiempo. Ya en la Cámara alta, este abogado hizo un curso acelerado para incursionar en el plano de la minería, estableciendo vínculos con el sector empresario.
Estas incorporaciones confirman la intención que sostuvo desde el inicio de su gestión de consolidar a la minería y a la producción como pilares de la matriz de desarrollo, en una etapa muy propicia atento al interés mundial en minerales que contiene la cordillera salteña. En su discurso del pasado lunes, el mandatario fue enfático en conminar a las nuevas autoridades a avanzar en la conclusión de obras de infraestructura clave, promoviendo la participación del sector privado a través de las inversiones que son necesarias.
La reposición de la Jefatura de Gabinete señala que se necesita un trabajo ministerial coordinado, con un plan ordenado de gestión, que permita el control de resultados. También allí puso a un funcionario experimentado, que conoce la Provincia ya que tuvo tareas de alta responsabilidad desde la década del 90. Sergio Camacho cargará desde esa Jefatura la gestión ejecutiva mientras el gobernador profundizará la tarea política que exige la etapa de reformas sustanciales propuesta por el gobierno nacional libertario.
Quedó confirmado que habrá apoyo a la sanción del presupuesto nacional girado por el presidente Javier Milei con una condición: que se incluyan obras comprometidas para la provincia con partidas claras. También está asumido que el tiempo por venir es preocupante por el impacto económico de medidas nacionales, por el cierre de pymes y la creciente pérdida de puestos de trabajo. Este panorama incluye tensiones internas en la alianza gobernante que lidera Sáenz.
El dato positivo es que hay voluntad de mejorar un trabajo opaco, concentrado en la persona del Gobernador. No hay hombres providenciales sin recursos humanos y financieros que acompañen su tarea. También es necesaria una comunicación eficiente, para que la sociedad decida debidamente informada si acompaña o no el proyecto en marcha que, en definitiva, es la máxima aspiración del Gobernador.
Salta, 16 de diciembre de 2025









Femicidio en El Tipal: recrean la escena del crimen de Mercedes Kvedaras



