
El Gobierno provincial enfrenta un escenario económico y social complejo, con impacto en la agenda festiva, una temporada turística moderada y tensiones con sectores laborales.


Cada vez que llegan las fiestas el desafío es evitar volverse loco. El consejo no es mío, ni mucho menos literal. Se lo escuché a la doctora Josefina Medrano cuando hablaba del síndrome de fin de año.
Opinión13/12/2024 Antonio Marocco
Hay que tener cuidado con eso de sobreexigirse e imponerse a la fuerza erogaciones, balances o fines de ciclo que no necesariamente son tales. Las fiestas pasan y todo sigue. Lo digo por experiencia. En esta Argentina que parece no dar respiro el objetivo es cambiar de aire sin ahogarse en el camino.
Pero, y de esto viene la columna de hoy, los que sí cierran ciclos de manera quizás más definitiva son los estudiantes. Los que terminan el secundario. Los del banderazo, los del compañerismo y la solidaridad; los que empiezan a superar la adolescencia y están llenos de ansiedad por el futuro. Los que son conscientes de que una etapa se termina para quedar grabada en la pátina del tiempo y la nostalgia: en el baúl de los mejores recuerdos.
El lunes se me disparaban algunas de estas reflexiones y otras tantas emociones. Mi nieto Lucio tuvo el acto de colación —terminó quinto año— y ahí estuvimos compartiendo en familia. Fue en el colegio José Manuel Estrada. A todos nos encantó el lema de la promoción que eligieron los ahora egresados: “Todos somos uno”. Encontrar en esa simpleza categórica que muchos jóvenes son conscientes del carácter colectivo de la vida es un bálsamo.
Todos somos uno. Así lo resumieron: en un concepto que unifica, identifica y abraza. Así de sencillo: sin prosapia, sin sofisticación y sin rima. Todos esos chicos se sienten uno porque empezaron el secundario en medio de una pandemia mundial y lo terminaron. Porque compartieron carpetas, fotocopias y lapiceras. Quizás algún machete y seguramente, por qué no, bromas que terminaron con alguna amonestación.
Pero todos son uno sobre todo porque compartieron el recreo, el sandwich y la gaseosa. Porque se alentaron en el descubrimiento del primer amor. Porque acompañaron y bancaron siempre al compañero que peleaba contra una enfermedad. Porque abrazaron en clase al que perdió a un familiar. Porque todo el curso, cada vez que fue necesario, juntó plata para que no les falte la excursión, la campera ni la cena a los que venían de familias numerosas o estaban más ajustados.
En la batalla cultural, la solidaridad y la empatía suelen funcionar como un escudo, pero también como una espada. Porque persuade, porque demuestra, porque conmueve. Porque erige una defensa de carne y hueso frente a la hegemonía digital del narcisismo.
Porque las nuevas generaciones saben que estamos viviendo tiempos complicados, bombardeados por discursos que estimulan la violencia entre quienes son diferentes, a la vez que promueven la competencia despiadada entre quienes son parecidos. Si el poder antes exacerbaba la división para reinar, hoy lo hace a través de la segmentación fina, de la híperindividualización.
Entonces por eso reconforta. Porque a pesar de los agoreros de espíritu viejo y pesimista no está todo perdido. No todo tiempo pasado fue mejor. Al contrario, está todo en marcha. Está todo por delante. Y en buena hora que los estudiantes que se egresan hoy tengan en claro varias cosas: que tengan afianzados los mejores valores del compañerismo y la solidaridad; que sepan que todo en la vida —tanto en las buenas como en las malas— siempre es más valioso cuando se comparte; que siempre es mejor jugar en equipo, porque siempre habrá alguien listo para ayudar a levantar al que tropieza;
que así como será para siempre el pasado en común, el mejor futuro será aquel que no deje de lado a nadie. Porque puede terminar el colegio, pero aún hay tanto por vivir. Tanto por cambiar. Tanto por compartir.

El Gobierno provincial enfrenta un escenario económico y social complejo, con impacto en la agenda festiva, una temporada turística moderada y tensiones con sectores laborales.

El sistema sanitario provincial atraviesa un déficit estructural que se agravó con la atención creciente de pacientes con cobertura de obras sociales o de medicina prepaga, que ya no pueden afrontar los costos de las prestaciones privadas. Es una situación que no ocurre solo en Salta y lo ha reconocido la Unión Argentina de Salud, que salió a explicar una situación muy compleja.

El que está transcurriendo es el "Año de la Grandeza Argentina". Así lo ha declarado por decreto el Gobierno nacional en una decisión que tiene una afilada arista de voluntarismo o es un desafío a una sociedad que sigue acumulando fracasos.

Es imposible ocultar una verdad obvia; de allí que la sabiduría popular asegura que no se puede tapar el sol con un dedo. El gobierno de la Provincia ya no puede ocultar severas dificultades financieras que están en el origen de crecientes problemas de gestión.

Dentro de poco vamos a tener leyes de países razonables. Es un anuncio que realizó el presidente Javier Milei y que, en realidad, se asumió como promesa porque se formuló en una virtual campaña electoral. En tanto se van acumulando los Decretos de Necesidad y Urgencia sin que el Congreso los trate conforme exige la naturaleza excepcional de estas medidas.

La última semana de enero está confirmando que la temporada turística en la provincia no colma las expectativas de los sectores vinculados a una actividad que los salteños aprecian por el impacto que tiene en una economía débil. Los datos referidos a la primera quincena no son positivos y las proyecciones tampoco lo son.

En un partido marcado por la intensidad y las polémicas, Rosario Central y River empataron 0-0 por la tercera fecha del Torneo Apertura 2026.
Líderes y exmandatarios de América Latina y Estados Unidos felicitaron a la presidenta electa y destacaron el respaldo popular y su agenda regional.

El gremio docente cuestionó la decisión del Gobierno provincial de no renovar la CTD en 2026 y adelantó que insistirá con el reclamo en las paritarias de febrero.

El intendente Emiliano Durand difundió un video tras un cruce con un motociclista que circulaba por la ciclovía. El infractor fue sancionado por el Municipio.

El periodista de Cafayate reclamó acceso a datos oficiales y documentación sobre el uso de los recursos del festival más convocante del Valle Calchaquí.