Opinión Juan Manuel Urtubey 20/06/2022

Persistir en el error

La semana pasada hablábamos de la situación que se está dando por la falta de gasoil y la mala política energética de la Argentina. Sorprendió estos días escuchar al Presidente poner de ejemplo de lo que hay que hacer en materia de alimentos a la política energética.

Hablando sobre la vulnerabilidad en lo que hace a alimentos, el Presidente de la Nación planteó que había que hacer algo parecido a lo que se hace con YPF, con los combustibles, a efectos de solucionar el problema del aumento de precios vinculado a alimentos. 

Sería bueno que se pueda entender cuál es la situación real en la materia porque, en lo que hace justamente a energía y a combustibles, la Argentina este año va a estar importando prácticamente 15 mil millones de dólares por falta de abastecimiento. Y no hay un problema de falta de crudo, la Argentina tiene crudo como para poder llevar adelante su producción. El problema es que tenemos un serio déficit de refinamiento. 

¿Por qué tenemos un problema de refinamiento? Porque en la Argentina no hay inversión en refinerías, porque en la Argentina no hay seguridad jurídica para permitir financiamiento para trabajar en esa materia. 

Entonces, lo primero que tenemos que entender, lo que está condicionando nuestra política energética es la macroeconomía Argentina, en donde no hay confianza, en donde no hay seguridad, y en donde no hay inversión. 

En materia de alimentos, el sector privado ha venido llevando adelante durante décadas una fortísima inversión que ha puesto al complejo agroalimentario argentino en una posición de fuerte competitividad. 

El castigo al cual lo viene sometiendo el gobierno desde hace tiempo está quitándole competitividad sin lugar a dudas. Pero, lo peor que puede pasar es que nosotros entendamos que la solución al problema de alimentos es la misma solución que se plantea vinculado a energía y a combustibles porque, entonces, quiere decir que no hemos entendido absolutamente nada. 

Lo que la Argentina necesita es liberarle las manos a los productores argentinos e incentivarlos a producir y agregar cada vez más valor. Esa va a ser la única forma en la cual en la Argentina podamos no solo abastecer adecuadamente al mercado interno sino también generar, a través de las exportaciones, las divisas que la Argentina necesita. 

El camino a seguir adelante en materia de alimentos es exactamente el contrario al que se ha planteado como política energética en la Argentina. Es bueno que los argentinos sepamos que, lamentablemente, este gobierno no entiende cómo funciona el proceso productivo, el proceso de la actividad económica en la Argentina. De manera tal que no podemos esperar desde allí las soluciones que necesitamos para ser más competitivos. 

Lo que sí tenemos que hacer entre todos es cuidar, cuidar a nuestros productores, cuidar a nuestra economía, porque esa va a ser la única manera de salir adelante.

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