Opinión Mónica Juárez 21/10/2026

El C14, Sáenz y el federalismo que todavía espera el tren

Hay una historia argentina que parece repetirse desde hace casi 170 años.

Cuando se construyeron los primeros ferrocarriles, gran parte del sistema se pensó para llevar la producción hacia Buenos Aires.

Pasaron gobiernos, presidentes, ideologías y hasta monedas. Pero parece que el mapa de la Argentina sigue dibujándose desde el puerto.

Y esto viene a cuento por el reclamo de Gustavo Sáenz por los ramales ferroviarios C14 y C15, estratégicos para conectar Salta con Chile, Bolivia y los mercados internacionales.

No estamos hablando de trenes turísticos ni de una postal para Instagram. Estamos hablando de producción, minería, exportaciones y trabajo.

El Gobierno nacional avanza con la privatización del Belgrano Cargas, pero las inversiones en estos ramales aparecen como optativas.

Y acá está el problema.

Porque una cosa es que una empresa elija el color de sus vagones y otra muy distinta es que pueda decidir si una región entera tendrá oportunidades de desarrollo.

En este escenario hay algo interesante en la actitud política de Gustavo Sáenz.

Demuestra que se puede dialogar con Milei sin obedecerlo en todo. Que se puede negociar sin agachar la cabeza y reclamar sin romper los puentes.

Una ductilidad política que no abunda en tiempos donde algunos confunden gobernabilidad con sumisión y oposición con griterío.

Ahora, tampoco confundamos una reunión con una solución. El verdadero triunfo será conseguir inversiones obligatorias y obras concretas.

Y me pregunto: ¿dónde están nuestros legisladores nacionales acompañando este reclamo?

Porque representar a Salta no es solamente levantar la mano cuando lo pide un partido. Es levantar la voz cuando la provincia lo necesita.

Durante décadas nos dijeron que el norte argentino tiene un enorme potencial.

Tenemos minerales, producción, talento y una ubicación estratégica.

Pero el potencial sin infraestructura es apenas una linda frase de campaña.

El norte no puede seguir esperando que Buenos Aires decida cuándo le toca desarrollarse.

Y cierro con esto:

El federalismo no se declama en los discursos ni se demuestra con fotos.

El federalismo se construye. Y en este caso, también se construye con vías.

Te puede interesar

Reforma

A tres décadas de vencido el plazo que indicó la Constitución Nacional para definir un nuevo régimen de coparticipación federal, el Senado retomó la iniciativa de discutir la reforma. Bajo la consigna “Repensar la coparticipación: del diseño federal a la realidad de las provincias”, abrió un capítulo de análisis.

La atomización social

Las noticias nos traen desde hace días las imágenes de violentos disturbios en ciudades de Francia e Italia, con manifestaciones, agresiones y represión policial.

Fronteras

Las trabas que el gobierno nacional impuso al comercio fronterizo puso en jaque la paz social -que ya es endeble- de una área estratégica del territorio salteño. Las autoridades de los municipios más afectados tomaron inmediata intervención; vecinos, trabajadores y empresarios hicieron lo propio.

Todos en la escuela

Hay un dato sobre la educación argentina que debería hacernos pensar.

Hoy el PAMI superó a Kafka

El laberinto kafkiano del PAMI: cuando la burocracia estatal trata a la vejez como una sospecha y al derecho como un gasto innecesario.

Demandas

Comienza una nueva ronda de la partida que juegan los gobiernos nacional y provinciales, a poco de cerrar un año complicado y con escasos resultados políticos y económicos. Se profundizó la dependencia entre ambos y son crecientes las demandas recíprocas.