Argentina se abstuvo en la ONU y encendió la polémica por el colonialismo
La medida, impulsada originalmente por la Federación Rusa para ratificar los principios de descolonización e integridad territorial, dejó en evidencia una aparente contradicción con los discursos oficiales del presidente Javier Milei en foros internacionales, donde suele exigir la erradicación de los enclaves coloniales en el Atlántico Sur.
La decisión nacional en el organismo multilateral no estuvo aislada, sino que se alinea de manera directa con la postura adoptada por los Estados Unidos y otros países de la región alineados bajo una misma sintonía geopolítica, a pesar de que el texto aprobado por amplia mayoría incluía preceptos fundamentales que avalan el histórico reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas.
Mientras el proyecto logró salir adelante con el respaldo de naciones como Brasil, México y la India, la postura adoptada por la diplomacia criolla abrió un flanco inmediato para los cuestionamientos internos.
Desde la oposición y diversos sectores políticos no tardaron en manifestar su repudio ante lo que consideraron un retroceso en la política exterior soberana. El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, calificó públicamente de "papelón" e irresponsabilidad la actitud de la delegación argentina en Nueva York, exigiendo mayor firmeza en la defensa de los derechos nacionales; un cruce que escaló rápidamente a las redes sociales con réplicas directas desde la Cancillería en defensa del rumbo diplomático actual.
(Con información de Página12)