La despedida de Messi se vive en la calle: lágrimas, viajes y sueños cumplidos
A pocas horas del partido, las inmediaciones del Monumental empezaron a llenarse de camisetas, familias y seguidores que viajaron desde distintos puntos del país. Entre ellos apareció Silvana, de Bahía Blanca, quien no pudo contener la emoción al contar cómo llegó hasta Buenos Aires: su hijo Brian le regaló la entrada y el pasaje para cumplirle el sueño de ver a Lionel Messi por primera vez con la Selección.
“Mi hijo me cumplió el sueño de ver a Messi”, contó entre lágrimas. Cuando Javier “Chino” Aparicio le preguntó qué significaba el capitán para ella, la respuesta salió con dificultad: “Es un montón. Esa emoción, esa alegría. Es la primera vez en mi vida que lo voy a ver en la Selección Argentina”. La historia terminó con un abrazo y dejó al propio cronista de Aries al borde del llanto.
A pocos metros apareció otra postal. Lionel, un chico de 12 años llegado desde Monte Hermoso, también iba a ver a Messi por primera vez. No sólo comparte el nombre: contó que cumple años el mismo día que él. “¿Qué sentís?”, le preguntó Aparicio. “Felicidad”, respondió sin vueltas.
La casualidad de la mañana sumó además a Héctor Gallo, periodista que estuvo aquella noche de julio de 2004 en Argentinos Juniors cuando Messi comenzó su historia con la camiseta argentina en juveniles. Más de dos décadas después, volvió a encontrarse con el cierre de un ciclo. “Donde nadie quería ir hace 22 años, hoy quieren estar todos”, recordó. Y resumió parte del fenómeno Messi más allá de la cancha: “Unió literalmente a todos los argentinos”.
Aparicio describió desde la esquina del Monumental una escena que iba creciendo con las horas: camisetas de distintas épocas, música, mensajes para el capitán, móviles periodísticos y familias que llegaban con una historia propia. “Acá hay miles de historias”, sintetizó. Para muchos, el partido importa; para otros, lo decisivo será poder decir que alguna vez estuvieron ahí cuando Messi volvió a ponerse la celeste y blanca frente a su gente.