El riesgo país trepa a los 650 puntos y toca su nivel más alto en casi un año
El pulso de los mercados financieros vuelve a mostrar signos de fatiga y agita el escenario económico local. En plena jornada de cierre de la denominada "Argentina Week" en París, el índice que elabora el JP Morgan registró un nuevo avance del 2% para ubicarse en los 650 puntos básicos, una marca que no se visualizaba desde noviembre de 2025. Este incremento de catorce unidades —que acumula un salto de más de 40 puntos en lo que va del mes y cerca de 80 en el año— llega en un momento bisagra, justo cuando la comitiva oficial busca consolidar la confianza de los inversores globales y aceitar los puentes con el empresariado europeo.
Frente a este panorama de suba en el costo del endeudamiento, el primer mandatario intentó calmar las aguas ante el foro empresario reunido en Francia, argumentando que el comportamiento alcista del indicador responde exclusivamente a "convulsiones externas" transitorias que deberían disiparse con el correr de las semanas.
Sin embargo, desde la trinchera de las consultoras financieras y de inversión la lectura es matizada. Informes recientes de firmas como Portfolio Personal Inversiones advierten que, si bien el contexto internacional aporta una cuota de volatilidad innegable, los condimentos locales operan como potentes amplificadores de la incertidumbre. Entre ellos, destacan la desaceleración en el ritmo de acumulación de reservas por parte del Banco Central, las dudas persistentes en torno al esquema de financiamiento en moneda extranjera de cara al próximo año y un horizonte político que empuja a los inversores a refugiarse en horizontes temporales cada vez más acotados.
Mientras el Gobierno apela a su diplomacia económica para sostener el relato de estabilidad, la plaza financiera deja en claro que el camino hacia la normalización crediticia sigue lidiando con escollos profundos. Con las acciones y los dólares alternativos reaccionando con cautela ante el nuevo clima de tensión, la administración central enfrenta el desafío ineludible de disipar los fantasmas internos para evitar que la suba del riesgo país erosione definitivamente el optimismo construido en los mercados internacionales.
(Con información de TN)