Crece la morosidad de las empresas y alcanza el 3,8% en agosto
La morosidad de las empresas volvió a crecer durante agosto y pasó del 3,6% al 3,8%, según un informe elaborado por la consultora 1816 a partir de datos del Banco Central de la República Argentina.
El deterioro se da en un contexto de mayores dificultades para sostener el cumplimiento de las obligaciones financieras. A la vez, el financiamiento otorgado por proveedores no financieros acumuló su mes número 21 consecutivo de empeoramiento y alcanzó un nivel récord de irregularidad del 33,9%.
El dato empresarial se suma a un escenario complejo para los hogares. En agosto, la mora familiar bajó apenas una décima, del 12,9% al 12,8%, pero se mantiene en niveles muy elevados. En octubre de 2024, ese indicador era de apenas 2,5%, lo que muestra la magnitud del deterioro acumulado en menos de dos años.
La mejora observada entre las familias tampoco responde necesariamente a una recuperación de los ingresos. Parte de la baja se explica por el aumento de las refinanciaciones: el saldo refinanciado alcanzó un máximo equivalente al 3,8% del crédito total a los hogares, superando los $2,7 billones.
El problema también se observa desde hace meses entre las pequeñas y medianas empresas. Informes previos ya advertían que las pymes presentaban mayores dificultades que las grandes compañías para sostener sus pagos, especialmente en sectores afectados por la caída de las ventas, los costos financieros y los plazos de cobro más largos.
Pese al aumento de la mora, el informe estima que la probabilidad de default empresarial se mantiene en niveles bajos, en torno al 1,1%. Sin embargo, la persistencia del deterioro de la cadena de pagos aparece como una de las principales señales de tensión para el sector privado.