Desde París, Santilli confirmó que el Gobierno negocia la suspensión de las PASO
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, confirmó que la Casa Rosada pisa el acelerador para concretar uno de sus anhelos políticos más resonantes: la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Al término del cónclave denominado “Argentina Week”, el funcionario se mostró altamente optimista sobre las conversaciones que se tejen en el Parlamento a la par del debate por el Presupuesto y la ley de tierras, asegurando que el objetivo central es recortar la fatiga cívica y sintetizar los comicios en una única gran cita fijada para el cuarto domingo de octubre.
Para el oficialismo, la supresión de las primarias no responde únicamente a una estrategia de arquitectura electoral, sino a una necesidad de orden fiscal y operativo. En los despachos oficiales se esgrime que la medida evitará que los ciudadanos deban someterse a hasta seis votaciones en un mismo año, logrando un ahorro estimado en doscientos millones de dólares y frenando noventa días ininterrumpidos de campaña publicitaria que erosionan la agenda de gestión.
Con la mirada puesta en esa urna única, Santilli cerró filas frente a las especulaciones parlamentarias y ratificó con un tajante "sí, señor" que las negociaciones marchan por buen puerto, respaldadas por un clima político interno que, según destacó, encontró en la sintonía con los gobernadores provinciales una sólida plataforma de entendimiento tras el mano a mano mantenido con el presidente Javier Milei.
El saldo de la misión europea tuvo su broche de oro en el Palacio del Elíseo, donde la comitiva nacional —integrada por ministros, mandatarios provinciales y la plana mayor económica— selló un importante respaldo ante inversores globales. Allí, el testimonio de ejecutivos de peso internacional, como los referentes de la energética Total, sirvió para convalidar el giro de confianza que experimenta la macroeconomía argentina, contrastando el cumplimiento actual de los compromisos financieros con los repetidos defaults del pasado.
Entre guiños diplomáticos, gestiones financieras para equilibrar deudas provinciales y la consolidación de un puente directo con las empresas que traccionan divisas y empleo, el Gobierno regresa al país con el doble objetivo de blindar su agenda legislativa en el Congreso y redefinir las reglas del juego electoral de cara al próximo año.
(Con información de Cronista)