Uva y vino: habrá nuevos controles para mover fruta, pasas y maquinaria por el país
Productores, bodegas y operadores de la cadena vitivinícola deberán ajustarse a un nuevo esquema nacional de controles para evitar la propagación de la Lobesia botrana, una plaga que afecta principalmente a la vid.
El SENASA actualizó mediante la Resolución 870/2026, publicada este viernes, las condiciones del Programa Nacional contra la plaga. La norma tiene alcance en todo el territorio argentino y diferencia las exigencias según la situación fitosanitaria de cada zona.
Entre los cambios aparece la obligación de que los establecimientos donde se detecte la plaga lleven un Libro de Medidas Fitosanitarias, donde deberán registrar ubicación, responsable, lote, variedad, productos utilizados, dosis y trabajos realizados. Ese registro pasará a formato digital durante la campaña 2027; hasta entonces podrá continuar en papel.
También se establecieron condiciones para trasladar uva fresca entre zonas con distinto estatus sanitario. Desde áreas con presencia de Lobesia hacia zonas libres será necesario cumplir sistemas de mitigación de riesgo o tratamientos cuarentenarios. Entre zonas bajo supresión o de baja prevalencia, las cargas deberán circular protegidas con lona o malla de al menos 80% de trama.
Las pasas de uva sin industrializar que salgan de zonas afectadas hacia áreas libres deberán recibir tratamiento cuarentenario. Además, se prohíbe sacar de esas zonas cargas de orujo no agotado, escobajo y determinados subproductos.
El Documento de Tránsito Sanitario Vegetal electrónico (DTV-e) será obligatorio para mover uva destinada al consumo o vinificación, material de propagación, pasas sin industrializar y determinados residuos de la actividad.
La resolución también alcanza a maquinaria agrícola usada y dispone controles sobre vehículos que ingresen al país cuando puedan representar riesgo de dispersión de la plaga.