Hace 42 años, el Nunca Más llegaba a manos de Alfonsín y marcaba un antes y un después
El 20 de septiembre de 1984, la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, conocida como CONADEP, entregó al entonces presidente Raúl Alfonsín su informe final sobre las desapariciones forzadas y otras violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura de 1976-1983.
La comisión había sido creada por Alfonsín en diciembre de 1983 con el objetivo de reunir denuncias, testimonios y documentación sobre el funcionamiento del aparato represivo estatal. Estuvo presidida por el escritor Ernesto Sábato e integrada por personalidades provenientes de distintos ámbitos.
El trabajo quedó plasmado en el informe Nunca Más, que documentó miles de denuncias de desaparición forzada y la existencia de cientos de centros clandestinos de detención. La propia CONADEP aclaró entonces que las cifras relevadas no podían considerarse definitivas, porque numerosos casos no habían sido denunciados.
La entrega se realizó públicamente en la Casa de Gobierno y estuvo acompañada por una movilización vinculada a organismos de derechos humanos y sectores de la sociedad civil.
El informe tendría posteriormente un papel central como base probatoria durante el Juicio a las Juntas de 1985, uno de los procesos judiciales más relevantes de la recuperación democrática argentina.
A 42 años de aquella entrega, el Nunca Más continúa siendo una referencia documental central para el estudio judicial e histórico del terrorismo de Estado en Argentina.