Educar sin violencia: los riesgos de castigar físicamente a los perros
El adiestrador canino Marcelo Quiroga advirtió que nunca debe utilizarse el castigo físico para educar a un perro, ya que puede provocar el efecto contrario al buscado.
Explicó, en diálogo con Vale Todo por Aries, que los golpes no generan respeto, sino miedo, y que esa situación puede romper el vínculo de seguridad entre el perro y su dueño.
“El castigo físico hacia un animal hace que el perro rompa el vínculo”, afirmó. En ese sentido, remarcó que cuando un perro se siente amenazado de manera persistente puede terminar defendiéndose con mordidas.
Quiroga explicó que los perros muestran señales de calma o sumisión, como agachar las orejas, lamerse el hocico, hacerse pequeños o tirarse panza arriba. Si el humano no interpreta esas señales y continúa con la agresión, el animal puede reaccionar.
“Nunca debemos pegarle a un perro. Es contraproducente porque rompemos el vínculo y podemos pasar de un perro sumiso a un perro agresivo”, advirtió.