Cabo Verde, el pequeño país que desafía a Argentina y esconde una historia gigante
Argentina enfrentará este viernes a las 19 a Cabo Verde por el Mundial 2026, en un partido clave para avanzar a los octavos de final. Pero más allá de lo deportivo, el cruce abrió la puerta a una serie de historias culturales, migratorias y futboleras que conectan a ambos países.
En su columna en N&N por Aries, el artista Roly Arias explicó que Cabo Verde es un país compuesto por 15 islas de origen volcánico, con una población cercana a los 600 mil habitantes, una cifra similar a la de la ciudad de Salta. Sin embargo, remarcó que hay alrededor de 900 mil caboverdianos viviendo fuera del país, producto de una fuerte historia migratoria.
Uno de los vínculos más llamativos con Argentina aparece en el fútbol: José Ramos Delgado, exjugador de River y capitán de la Selección Argentina, era hijo de un inmigrante de Cabo Verde. Arias recordó que el defensor disputó los Mundiales de Suecia y Chile con la camiseta nacional.
La migración también dejó huellas en la música. Según contó el columnista, muchos caboverdianos que viajaron a Sudamérica regresaron con discos de cumbia, y esos sonidos terminaron influyendo en la música popular de las islas.
Otro puente inesperado está en la gastronomía. El plato típico caboverdiano, la cachupa, tiene similitudes con el locro argentino: lleva maíz, porotos, embutidos y una cocción prolongada que genera un caldo espeso.
Arias también repasó la historia del país africano, marcado por la ocupación portuguesa desde el siglo XV, su rol estratégico durante el tráfico de esclavos y sus dificultades actuales por la escasez de agua, que obliga a depender de procesos de desalinización.
En el plano futbolero, también destacó la historia del arquero Vozinha, de 40 años, quien trabajó como electricista antes de llegar a la selección caboverdiana. Su historia se volvió viral durante el Mundial, especialmente después de su actuación ante España.
Para Arias, el Mundial permite mirar más allá del resultado y descubrir historias, identidades y conexiones que de otro modo pasarían inadvertidas. “Es una excusa para entender movimientos, historias y cosas con las que de algún modo estamos vinculados”, sostuvo