Con Milei, Salta perdió cerca de nueve mil empleos y más de 300 empleadores registrados
La economía salteña muestra ganadores y perdedores, pero el saldo laboral sigue siendo negativo. Aunque sectores como la minería registran crecimiento, ese avance no alcanza para compensar la caída del empleo en rubros clave para la provincia, como comercio, construcción, turismo, alojamiento, gastronomía y transporte.
La contadora pública y consultora en finanzas Soledad Linares, integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), analizó en Pasaron Cosas los datos oficiales de empleo formal en Salta y advirtió que la provincia sigue la misma tendencia nacional.
Según explicó, entre noviembre de 2023 y febrero de 2026, Salta acumulaba una pérdida de alrededor de 300 empleadores y 8.000 puestos de trabajo registrados. Con los datos actualizados a marzo, la caída se profundizó: ya serían cerca de 370 empleadores menos y unos 8.800 empleos perdidos.
Los datos surgen de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, a partir de registros oficiales desagregados para la provincia.
La construcción concentra más de la mitad de la caída
Uno de los sectores más golpeados es la construcción. Linares señaló que más del 50% de los puestos de trabajo perdidos en Salta corresponden a ese rubro.
El dato preocupa porque la construcción tiene un fuerte efecto multiplicador sobre la economía local. No solo emplea mano de obra directa, sino que también mueve proveedores, comercios, transporte y consumo en los hogares.
La pérdida de empleo en ese sector impacta así mucho más allá de las obras paralizadas o demoradas: también reduce ingresos familiares y enfría la actividad en otros rubros.
El empleo que se conserva también perdió poder de compra
El informe no solo marca la pérdida de puestos registrados. También advierte que quienes conservaron su trabajo sufrieron una caída del poder adquisitivo del salario.
Esa pérdida se refleja en el consumo. Linares señaló que las ventas en supermercados acumulan una baja del 22,5% entre 2023 y 2026, un dato sensible porque se trata, en su mayoría, de productos de primera necesidad.
La economista sostuvo que la estabilización de algunas variables macroeconómicas no logró trasladarse a la vida cotidiana de las familias.
“La mejoría no se tradujo a la economía de la gente”, planteó.
Más personas buscan un segundo ingreso
La caída del empleo y la pérdida salarial también empujan a trabajadores registrados a buscar nuevas formas de ingreso. Linares señaló que cada vez más personas con empleo estable intentan sumar actividades paralelas para complementar sus salarios.
La postal muestra una economía con sectores dinámicos, pero incapaz de recomponer todavía el bolsillo de buena parte de los trabajadores.
En Salta, incluso con minería en expansión, el mercado laboral sigue sintiendo el peso de la caída en actividades tradicionales y de fuerte impacto cotidiano.