Los salteños asesinados en la Plaza de Mayo
Se trata del bombardeo de los aviones de la Armada Nacional que, con el propósito de asesinar al Presidente Perón en la Casa de Gobierno, conocida como La Rosada, no titubearon en matar a los ciudadanos que, de manera cotidiana, circulaban en la Plaza de Mayo y sus inmediaciones, para luego, cobardemente, huir hacia Uruguay.
La reconstrucción histórica de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, detalla cómo ocurrieron realmente estos sucesos.
En nuestro caso particular se trata de las trágicas muertes de Viola Sara Bun (26 años) y de Pilar Inés Amezú (24 años), ocurridas en la Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955. Ambas eran maestras egresadas de la Escuela Normal de Maestras de Salta.
¿Por qué estaban allí?. Habían viajado a Buenos Aires becadas por el gobierno de Salta para estudiar el curso de Dietistas en el Instituto de la Nutrición. El día de la tragedia, tratándose de un día de semana normal, el micro de la residencia universitaria las dejó en la zona céntrica para ir a cursar sus materias. Al comenzar el bombardeo de los aviones navales, quedaron atrapadas en medio del fuego cruzado y las explosiones en las inmediaciones de la plaza, perdiendo la vida en el lugar. El saldo de muertes en la masacre, según las investigaciones históricas, reflejan que Salta fue una de las provincias que tuvo más víctimas fatales identificadas en ese ataque. Además de las dos maestras, allí también murió el conscripto metanense Granadero Marcos Díaz, quien falleció defendiendo la Casa Rosada, y el trabajador ferroviario Ricardo Orona, alcanzado por las bombas cerca de la Avenida Hipólito Yrigoyen.
El Gobierno de Salta, al igual que el Partido Justcialista y los gremios involucrados, todavía no han homenajeado a estos ciudadanos salteños, que entiendo debería hacerse, al menos, con una placa en nuestra Plaza 9 de Julio. Me disculpo si, quizás, pido demasiado.-