Sosiego
En esta oportunidad, la ilustre visita sólo permanecerá cuatro días, durante los que recorrerá tres ciudades en el marco de una gira que incluirá a Uruguay y Perú. En esa agenda no se incluyeron puntos con suficientes merecimientos como son escenarios del Noroeste Argentino que tienen sobradas razones para acogerlo. En realidad, la visita apostólica se construye en base a consideraciones que se remiten a una tarea que tiene al mundo como escenario.
Oficialmente se ha señalado que permanecerá en la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre y recorrerá Buenos Aires, Córdoba y Luján. El recorrido continental, que incluirá la visita a once ciudades, comenzará el 6 en Uruguay y finalizará en Perú, donde cubrirá el tramo más extenso, atento a que buena parte de su tarea como religioso la realizó en ese país, con el que reconoce que tiene una entrañable relación.
Todo el episcopado está movilizado. Desde enero, cuando el Arzobispo de Santiago del Estero, Vicente Bokalic Iglic, fue recibido por el Papa en el Vaticano, se afirmaron las versiones de una visita que se mencionó desde el momento mismo que Robert Prevost, agustino recoleto oriundo de Estados Unidos, ocupó el vacío que dejó la muerte de Francisco, Es que el arzobispo de la vecina provincia es el primado de la Argentina, el más importante interlocutor formal del Pontífice, lo que alimentó un propósito que su antecesor no pudo lograr sin bordear la terrenalidad de la política local. León XIV no arrastra esas cadenas.
Con el mismo entusiasmo con el que la conducción de la Iglesia argentina se prepara para recibir a su referente universal, se ocupa de no alentar propósitos diferentes a la tarea pastoral del pontificado de León XIV. Sus exégetas tienen identificados los principales ejes y son los sostendrán el mensaje que trae a Sudamérica.
Los pronunciamientos del Pontífice giran en torno de la paz, el diálogo; el cuidado del ambiente; la defensa de los pobres y la protección de las personas más vulnerables. Ello lleva a la permanente atención a los migrantes, que buscan una tierra que los contenga y a los pueblos originarios, despojados de bienes y cultura. Suma también el profundo rechazo a las guerras.
Pese a la naturaleza de estas cuestiones, no se deben esperar planteamientos políticos. León XIV llega con un mensaje evangélico.
Treinta y nueve años han transcurrido desde la última visita de un Papa a la Argentina. La última vez que ocurrió esto fue entre el 6 y el 12 de abril de 1987 y su protagonista fue Juan Pablo II, quien produjo un fuerte impacto político y una multitudinaria movilización en cada punto que visitó. Era el mismo que visitó el país en pleno conflicto por Malvinas.
Ahora hay otro contexto pero el ánimo no es el mejor. León no llegará a Salta pero hay quienes recuerdan que ya estuvo por estos lares. Su presencia, seguramente, traerá sosiego.
Salta, 05 de agosto de 2026