Recorte de Saeta: “No es optimizar recursos, es dejar a un trabajador a la buena de Dios”
El secretario general del Sindicato de Trabajadores Pasteleros de Salta, Fabián Guerrero, cuestionó con dureza los cambios implementados en el servicio nocturno del transporte público y advirtió que la medida afecta directamente a cientos de trabajadores que dependen de los colectivos para llegar a sus empleos o regresar a sus hogares.
En N&N, el dirigente sindical sostuvo que la reducción de frecuencias y recorridos durante la noche no representa una simple reorganización del sistema, sino una decisión que impacta de lleno en la economía y la seguridad de quienes trabajan en horarios no convencionales.
"Para nosotros no son un simple ajuste de frecuencias, son un golpe directo al bolsillo y a la dignidad de los trabajadores", afirmó Guerrero al referirse a la situación que atraviesan empleados de distintos sectores, especialmente aquellos vinculados a la gastronomía, pastelería, confiterías, pizzerías, heladerías y servicios rápidos.
Según explicó, muchos trabajadores terminan sus jornadas cerca de la medianoche o incluso durante la madrugada, mientras que otros deben comenzar a trabajar desde muy temprano, alrededor de las 5 o 5:30 de la mañana. En ese contexto, consideró que la reducción del servicio los deja en una situación de vulnerabilidad.
"Quitar frecuencias o acortar recorridos a esas horas no es optimizar recursos. Es dejar a un trabajador a pie, a la buena de Dios, en una parada oscura, expuesto a la inseguridad después de haber cumplido una jornada de ocho o diez horas de trabajo", expresó.
Guerrero señaló además que muchos empleados se ven obligados a recurrir a remises, taxis o aplicaciones de transporte para regresar a sus casas, lo que implica un gasto extra difícil de afrontar en el actual contexto económico.
El referente gremial también apuntó contra la eliminación de subsidios nacionales al transporte del interior del país, aunque remarcó que el Gobierno provincial debe asumir un rol más activo para encontrar soluciones que eviten trasladar el costo de la crisis a los usuarios.
"Nos tratan como ciudadanos de segunda. Pero la solución no puede ser siempre el ajuste sobre el trabajador. Gestionar también es priorizar, y hoy la prioridad debe ser garantizar que la gente pueda ir a trabajar y volver segura a su casa", manifestó.
Asimismo, sostuvo que detrás de los números y estadísticas del sistema de transporte existen personas concretas que dependen diariamente del servicio para sostener a sus familias.
"El transporte público es un servicio esencial, no un negocio que se mida únicamente con una planilla de Excel. Si se toca el transporte de los trabajadores, se está precarizando su calidad de vida", advirtió.
Desde el sindicato indicaron que la preocupación alcanza a unos 1.500 trabajadores en toda la provincia, de los cuales alrededor de 800 desempeñan sus tareas en la ciudad de Salta. En paralelo, recordó que tanto la CGT nacional como la delegación salteña expresaron públicamente su rechazo a la medida y solicitaron que se adopten soluciones urgentes para garantizar la conectividad de los trabajadores durante las franjas horarias más afectadas.
Finalmente, Guerrero insistió en que la discusión no debe limitarse a cuestiones económicas, sino contemplar también el impacto social y la seguridad de miles de personas. "El límite de cualquier ajuste es el hambre y la seguridad de nuestra gente", concluyó.