Cansancio, caída del cabello y sueño: señales que podrían advertir un problema de tiroides
En el marco del Día Mundial de la Tiroides, que se conmemora cada 25 de mayo, por Aries, la jefa del programa del Hospital Arturo Oñativia y miembro de la Sociedad de Endocrinología y Metabolismo de Salta, Irene Torres, brindó recomendaciones para detectar alteraciones en esta glándula y remarcó la importancia de los controles periódicos.
La especialista explicó que la tiroides se encuentra en la parte anterior del cuello y cumple una función esencial para el organismo, ya que sus hormonas intervienen en el funcionamiento de todas las células del cuerpo.
“Es la encargada de otorgar energía al organismo. Todas las células dependen de las hormonas tiroideas para cumplir correctamente sus funciones”, señaló.
Torres indicó que las enfermedades tiroideas más frecuentes son el hipotiroidismo, cuando la glándula funciona de menos, y el hipertiroidismo, cuando produce hormonas en exceso.
En ese sentido, aclaró uno de los mitos más habituales vinculados a estas patologías: el aumento de peso. “La tiroides no hace aumentar 10 o 20 kilos. En el hipotiroidismo puede haber retención de líquidos y un metabolismo más lento, pero generalmente el aumento es de entre dos y cuatro kilos”, explicó.
Sin embargo, advirtió que cuando la glándula funciona de manera deficiente, puede dificultar la pérdida de peso incluso en personas que mantienen hábitos saludables.
La médica detalló además que el hipotiroidismo puede provocar síntomas como cansancio, sueño excesivo, fatiga, piel seca, caída del cabello y lentitud mental. “Cuando una persona presenta varios de estos síntomas combinados, debería realizarse un análisis de sangre para evaluar la función tiroidea”, sostuvo.
Según explicó, se trata de una enfermedad frecuente que puede afectar entre el 4 y el 10% de la población en sus formas leves, mientras que cerca del 3% puede desarrollar cuadros clínicos más importantes.
Torres también se refirió al hipertiroidismo y confirmó que los “ojos saltones” pueden ser un signo característico de esa enfermedad, debido a un proceso autoinmune que inflama los músculos oculares.
En relación a los tratamientos, explicó que el hipotiroidismo suele controlarse mediante la administración diaria de hormona tiroidea, un tratamiento que en la mayoría de los casos debe mantenerse de por vida.
Mientras tanto, el hipertiroidismo puede tratarse con medicamentos, yodo radioactivo o, en casos más complejos, mediante cirugía.
Finalmente, la especialista recomendó realizar controles especialmente en personas con antecedentes familiares o mayores de 50 años, ya que el diagnóstico temprano permite mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes.