Rechazo
No se trata de un exceso si se atiende a que una disposición en ese sentido está establecida por ley provincial y se aplica incluso en rutas nacionales que atraviesan el territorio porque también hay una norma en el mismo sentido. Ocurre que en la primera sesión de la Cámara de Diputados tomó estado parlamentario un proyecto que pretende permitir hasta 0,5 gramos de alcohol en sangre.
En el debate de este miércoles, el miembro informante concejal Gustavo Farquharson calificó de fundamental a lo que se considera una política de salud y seguridad pública, remitiéndose a estudios y estadísticas que indican que el 20% de los siniestros viales con víctimas fatales se debe al consumo de alcohol. La declaración expresa la oposición a cualquier iniciativa legislativa, en el ámbito de la provincia de Salta, que pretenda flexibilizar, modificar o alterar los límites de graduación alcohólica actualmente permitidos. Además, exhorta a las Cámaras de Diputados y de Senadores de la provincia de Salta a desestimar toda propuesta que debilite la normativa vigente, priorizando el derecho colectivo a la vida y la seguridad por sobre intereses particulares o sectoriales.
El texto no deja dudas que el Concejo Deliberante se sumó al masivo rechazo que generó el propósito de legisladores de los Valles Calchaquíes de imponer un cambio para favorecer a la producción vinícola y fortalecer el turismo, dos actividades económicas fundamentales para la zona. Efectivamente, una encuesta realizada en Salta informó que el 82,5% de los consultados quiere que se mantenga la tolerancia cero.
En tres artículos, un proyecto presentado por los diputados Patricio Peñalba Arias, de Cafayate; Fabio Enrique López, de Molinos y Héctor Raúl Vargas, de San Carlos, propone reformar la Ley Provincial 7846, de tolerancia cero de alcohol en sangre, llevando ese límite a 0.5. También endurece las sanciones para el caso que se violen las prescripciones de la norma.
En los fundamentos, los autores de la propuesta sostienen que “no se trata de una desregulación ni de una flexibilización irresponsable de los controles”, sino de una revisión razonable de una norma que presenta tensiones internas y efectos que merecen ser evaluados a la luz de la experiencia acumulada desde su vigencia.
A juicio de los diputados vallistos, la regulación vigente, al establecer una prohibición absoluta sin distinguir niveles de alcoholemia, ha generado situaciones que impactan negativamente en la actividad enológica, la producción de vinos de altura y la gastronomía regional, que forman parte de la identidad salteña y constituyen un motor de desarrollo económico y empleo. La afirmación se completa con una expresión discutible respecto de que la prohibición de conducir con alcohol en sangre no se traduce necesariamente en una mejora proporcional de la seguridad vial.
Ya no se discute que el consumo de alcohol, incluso en dosis mínimas, disminuye los reflejos, altera la percepción y aumenta exponencialmente el riesgo de protagonizar siniestros viales. De allí que 18 de las 24 jurisdicciones del país aplican la política de alcohol cero como una herramienta eficaz de prevención para la seguridad vial.
Desde distintos sectores se hizo notar que en el primer trimestre de 2026, la provincia de Salta registró 26 víctimas fatales por siniestros viales. Es una cifra que indica que se deben sostener los controles y profundizar la conciencia vial; tampoco permite que se discontinúe un régimen que ha demostrado que no da seguridad plena pero contribuye al objetivo de seguir reduciendo los índices de siniestralidad en la provincia.
Pese a todo el debate continúa.
Salta, 09 de abril de 2026