El Mundo08/01/2026

Plan de Trump para Venezuela: exportación de crudo y mejora eléctrica

El gobierno de Estados Unidos anunció un plan estratégico para reactivar la industria energética de Venezuela, mediante el retiro parcial de sanciones económicas y la modernización de su infraestructura.

El gobierno de Estados Unidos anunció el inicio de un retiro parcial y selectivo de las sanciones económicas que durante años limitaron la exportación de petróleo venezolano, con el objetivo de permitir la venta y el transporte de crudo y derivados a los mercados internacionales.

La medida, comunicada tras la reciente operación estadounidense que derivó en la captura del dictador Nicolás Maduro, redefine el manejo de uno de los mayores reservorios de petróleo del mundo.

La flexibilización de sanciones está centrada exclusivamente en el sector energético y apunta a reactivar la comercialización de petróleo venezolano bajo estrictos mecanismos de control financiero.Según informó el

Departamento de Energía de Estados Unidos, las operaciones comenzaron de manera inmediata con una primera fase que contempla la venta de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo.

Estas transacciones, de acuerdo con el comunicado oficial, “continuarán de manera indefinida”, siempre que se realicen por canales autorizados y compatibles con la legislación estadounidense y los criterios de seguridad nacional.

Uno de los elementos centrales del nuevo esquema es el manejo de los ingresos. Washington precisó que todos los fondos obtenidos por la venta de petróleo y productos derivados serán depositados inicialmente en cuentas controladas por Estados Unidos en bancos internacionales de primera línea.

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El objetivo, según el gobierno estadounidense, es garantizar la trazabilidad, legitimidad e integridad de los recursos, en contraste con los mecanismos opacos que caracterizaron la gestión petrolera venezolana durante la última década.

“Todos los ingresos se liquidarán primero en cuentas controladas por Estados Unidos”, indicó el Departamento de Energía.

El presidente Donald Trump indicó que la medida permitirá reorganizar el flujo de crudo venezolano hacia mercados formales. En declaraciones previas, el mandatario republicano había anticipado que el petróleo venezolano volvería a circular bajo supervisión directa de Washington, luego de años en los que gran parte de las exportaciones se realizaron mediante intermediarios y destinos alternativos para evadir sanciones.

El retiro parcial de sanciones también contempla medidas técnicas destinadas a recuperar la capacidad productiva del sector petrolero venezolano, severamente deteriorado tras años de desinversión, mala gestión y pérdida de personal especializado.

Estados Unidos autorizó la importación de equipos, repuestos y servicios para campos petroleros, con el fin de compensar el prolongado declive de la producción y generar un aumento de corto plazo. Estas autorizaciones permitirán la participación de empresas energéticas estadounidenses y de otros países en tareas de modernización y mantenimiento.

Otro componente clave es el suministro de diluyentes. Washington confirmó que el crudo liviano estadounidense será enviado a Venezuela para mezclar y mejorar la calidad del petróleo pesado y extrapesado, que representa la mayor parte de las reservas del país sudamericano.

Además del sector petrolero, el acuerdo incluye compromisos vinculados a la infraestructura eléctrica venezolana, un factor crítico para la producción energética.

El Departamento de Energía señaló que la red eléctrica del país se encuentra en condiciones precarias y que la generación nacional cayó más de un 30% en los últimos años. Funcionarios estadounidenses indicaron que trabajarán en la mejora del sistema eléctrico, al considerarlo indispensable para sostener cualquier recuperación económica y energética.

El proceso de implementación de esta política será objeto de evaluación continua y podrá ajustarse según los avances en la situación política y económica de Venezuela.

Bajo el nuevo esquema, solo las operaciones autorizadas por Estados Unidos serán consideradas legales, mientras que cualquier intento de evadir este control será objeto de sanciones adicionales.

Estados Unidos busca no solo reactivar el comercio energético regional, sino también impulsar la recuperación de una infraestructura clave para la economía venezolana y sentar las bases para un crecimiento sostenido en el sector.

Con información de Europa Press

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